Narrado por Aurora:
Entran los primeros rayos de sol mañaneros por la pequeña ventana de la habitación, me cuesta poder abrir los ojos debido a la luz que desprende. Me froto los ojos y me coloco en la cama, Pablo continúa completamente dormido, es magnífico verle dormir, parece un ángel. Me acerco a el y beso sus labios suavemente, poco a poco va a abriendo sus ojos, lo cuál hace que yo poco a poco me acerque lentamente a su boca y le rodee la cintura con mis propios brazos. Me besa durante unos segundos y acto seguido se retira poco a poco.
–Te quiero mi amor. -Le susurro y acto seguido sonrío
–Es tarde Aurora, tenemos que levantarnos para volver a nuestra casa. -Me dice serio
–¿Qué? ¿yo te suelto un te quiero y tú me contestas así? ¿me puedes decir que te está pasando?. -No doy crédito a lo situación que estoy viviendo, nunca pensé que Pablo me fuera a contestar así de seco y menos a eso.
–Aurora, simplemente no tengo humor, creo que me he levantado con mal pie.
–¿Qué no tienes humor? venga ya Pablo, ¿qué pasa? se perfectamente que algo me estás ocultando...
–Por favor, no me apetece discutir, llevemos la fiesta en paz... -Me dice mirando el móvil
–No quiero discutir Pablo, quiero saber que es lo que está sucediendo para que tú te comportes de esa manera conmigo, no le encuentro explicación alguna, no lo entiendo...
–Aurora... ¿tú me quieres? -Me pregunta inquietante, mirándome a los ojos fijamente. Esas palabras llenas de dudas se me clavan en el alma, una fuerte presión noto en mi corazón, me cuesta gesticular las palabras, pero logro hacerlo finalmente, lágrimas empiezan a recorrer mi cara, me las quito con rabia.
–Pablo yo... no entiendo a que viene esta pregunta, pero aún así, te voy a responder para que una vez más te quede claro. Yo siempre soñaba con tener a un hombre a mi lado que me quisiera y me cuidara, como cualquier otra chica, y la verdad, es que pasaba y pasaba por relaciones amorosas pero jamás encontraba a aquella persona... yo era fiel seguidora de tu música desde que empezaste, tu música era mi fiel amiga cuando la soledad me abarcaba, se podía decir que eras mi propio refugio en días difíciles, hasta que aquella noche por las calles de Málaga me tope en aquella calle tan oscura contigo, me acuerdo que iba completamente asustada debido a la alta hora que era. Mis llaves se calleron al suelo, y alguien me las recogió, jamás pensé que tú serias ese alguien al cuál yo me encontraría por semejantes calles y menos a esas horas... después tú me invitaste a charlar a tu hotel, estuvimos un buen rato hablando, congeniamos de inmediato, quedábamos día sí y día también... hasta que en una de nuestras citas nos besamos, y nos dimos cuenta de que los dos sentíamos cosas, me costó darme cuenta de que aquello que sentía por ti, era amor pero finalmente me di cuenta... ambos pensábamos al principio que nuestra relación no podría darse, ya que mis padres no te aceptarían como mi novio y miles de obstáculos más, pero eso nos daba igual, todo nos daba igual si estábamos juntos, los dos sabíamos lo que queríamos, sabíamos que nuestro destino estaba escrito para estar juntos, y que después de aquél beso ya no podríamos estar separados, y así fue... hemos pasado momentos de todo tipo en esta relación, buenos, malos, mejores... pero ¿sabes de qué me he dado cuenta en todo este tiempo de noviazgo? que aquél hombre que yo buscaba para mi en un futuro, eres tú... porque yo con nadie en mi vida me he sentido como contigo, nadie me hace sentir lo que siento por ti Pablo, nadie... porque eres el amor de mi vida, porque mi vida sin ti no es lo que es contigo... me haces ver que el amor es mucho más que unas simples caricias, besos o unas simples palabras bonitas, me haces ver que la distancia no es nuestro obstáculo, que si queremos estar juntos podemos... y si después de todo esto sigues teniendo dudas sobre si te quiero o no, márchate, y haz como si nunca nos habríamos cruzado en nuestros caminos, como si este año que llevamos casi juntos, jamás habría existido, vete con tus dudas allá donde quieras... -Me levanto de la cama limpiándome las lágrimas con dolor, noto como una mano me agarra y me acaricia suavemente.
–Perdóname, soy un completo idiota mi amor... me dejo llevar por mis impulsos y luego me arrepiento. ¿sabes qué es lo que me gusta de ti? que cuando tengo el día realmente malo, eres la primera que intenta que lo tenga feliz, que aunque tú estés peor que yo, siempre me sonrías y me digas ''todo está bien, estamos juntos''. -Pablo también se emociona mientras dice esas preciosas palabras.
–No tengo nada que perdonarte mi vida, en las relaciones siempre pasan pequeños momentos como estos en los cuales no sabes como actuar. No te niego que me doliera que me preguntaras eso como si realmente dudarías de mi amor hacia ti, pero te juro que te quiero como a nadie en esta vida... que sin ti no soy nada, y que cuando tengas mil y una dudas, recuerdes estas sinceras palabras.
–Perdóname por tratarte así de mal mi niña, pero tienes que ver esto... -Me muestra el móvil, hay una imagen que me deja totalmente descolocada. Es una foto de una revista en la cual salgo yo supuestamente de la mano con otro hombre, ni si quiera sé quién demonios es, es puro montaje... siento que la sangre se me envenena poco a poco.
–Pablo, te juro que esto no es verdad, ni si quiera se quién es este hombre, ¡jamás lo he visto! -Me pongo histérica por momentos, respiro.- No sé de donde demonios se están sacando estás estúpidas informaciones rotundamente falsas, pero se nota perfetamente quién ha hecho este montaje y lo ha mandando a esta revista, es ridículo... ¡Pablo, Sara nos está intentando volver a separar!
–¿Estás segura de que ella ha mandando este montaje a esa revista? la veo capaz de muchas cosas, pero de tanto...
–¿Quién si no? nuevamente se trata de ella con sus mentiras, pero te juro que esto se acabó... estoy harta de todas sus mentiras para separarnos. -Marco el número de móvil en mi teléfono y inicio la llamada.
–¿Sí? -Oigo su voz, esa voz que cada vez que escucho me dan ganas de vomitar.
–Me estás empezando a cansar con tantas de tus estupideces, se perfectamente que has sido tú quién ha mandado esta supuesta foto mía con un hombre cogidos de la mano a una revista del corazón
–¿Estás un poco obsesionada no? te equivocas, yo no he mandado nada de nadie a ninguna revista del corazón, no sé de que me estás hablando pero estás muy mal informada, pero por lo que veo en tu tono de voz... el amorcito de tu vida te ha dejado ¿no? que pena... -Me dice con uno de sus estúpidos tonos de ironía, no me creo sus palabras.
–Ambas sabemos que has sido tú la que has mandado esta semejante tontería a esa revista... ¿sabes qué es lo mejor de todo esto Sara? que ni si quiera con esto eres capaz de destruir mi relación con Pablo, por muchos montajes que te inventes míos con otro hombre, no vas a conseguir tu objetivo, y... ¿sabes por qué? porque lo nuestro es un amor más que infinito, pero claro... tú que vas a saber de amor ¿no? si tú no sabes ni que es eso, jamás tuviste uno ni tendrás algo parecido al que yo siento por Pablo, y Pablo por mi, en el fondo lo que te revienta de todo esto es eso, que ese amor que Pablo siente por mi, no sea por ti, me das pena Sara, pena, sigue inventado estúpidas mentiras que Pablo y yo estamos cada vez más unidos. -Pongo el altavoz del teléfono para que Pablo también pueda unirse a la combersación.
–¿Sabes qué Sara? hasta hace unos meses tenía un bonito recuerdo de lo que fue nuestra relación, pero... ¿sabes qué siento yo ahora al recordar aquél noviazgo? asco, sí asco... me da asco pensar que en un pasado estuve con alguien como tú, un ser que no es capaz de querer a nada ni a nadie, que lo único que le interesa es sacar propios beneficios. Si tanto me quisieras como me has dicho tantas y tantas veces, no harías las cosas que haces, lucharías de forma sana y no con puras mentiras... pero gracias a ti me he dado cuenta de lo que quiero en la vida, me he dado cuenta de que quiero a Aurora como a nadie quise en mi vida, antes de colgarte... me gustaría que fueras testigo de lo que le voy a decir a Aurora, delante de ti, para que veas que no tienes nada que hacer para romper lo nuestro.
Pablo se pone de rodillas y me coge de la mano, algo que me hace ponerme aún más nerviosa.
–Mi niña... estos meses me han servido para darme cuenta de que eres el único y gran amor de mi vida, me he dado cuenta de que no puedo estar lejos de ti, porque el destino quiere que estemos juntos y yo también lo quiero así... quiero que seas la única madre que tengan mis hijos, quiero pasar mi vida entera a tu lado, por eso me gustaría que... -Le cuesta terminar la frase, traga saliva y continúa.- Aurora... no tengo el anillo que te mereces pero... ¿te quieres casar conmigo? -Me quedo impactada con sus palabras, cuantas veces he soñado con este momento... me emociono tanto al oír sus bellas palabras... no dudo en responder.
–Sí, quiero mi amor, claro que quiero... -Se le nota tenso, pero no duda en sonreír. Me besa apasionadamente, por un momento nos olvidamos de que la combersación con Sara continúa.
–Prometo cuidar de ti para siempre mi amor, te juro que te cuidaré como a nadie en esta vida, no te arrepentirás de iniciar este camino conmigo, te lo prometo. -Me vuelve a besar, no puedo ser evitar llorar de emoción, estoy en una inmesa nube de felicidad.
–No me voy a arrepentir mi vida, nunca me arrepentiré de este gran paso que supone esto, me haces inmensamente feliz. -No puedo evitar de darle besos.
–Sara, ahora mucho menos que antes vas a ser incapaz de romper esta preciosa relación. ni tú ni nadie vais a poder estropear nuestro amor, sigue intentándolo todo lo que quieras pero no lo conseguirás. -Se escuchan lágrimas detrás del teléfono, pero no parece que sean de arrepentimiento.
–No vais a durar mucho de casados, os lo prometo. -Acto seguido corta la llamada, pero en aquél momento sus amenazas nos dan igual, nadie nos separará. En aquellos momentos soy la mujer más feliz del planeta, me abalanzo contra Pablo, y le abrazo con fuerza, los dos estamos llenos de felicidad.
–Mi niño, vamos a ser inmensamente felices en nuestro matrimonio te lo prometo, nada ni nadie nos separará, te lo prometo, te cuidaré y te querré como nadie.
–Va a ser un matrimonio inmensamente feliz, nos cuidaremos el uno al otro ¿vale?
–Te prometo que así será cariño
–¿Cuándo quieres que nos casemos?
–Por mi ahora mismo sería, pero eso no puede ser... lo deje en tu elección cielo.
–Y por mi también sería ya mismo, pero no puede ser... tal vez en verano sea buena elección ¿no?
–Fantástica elección, tenemos que buscar día, avisar a los invitados, preparar todo...
–Mi amor, tranquila... tenemos tiempo para que todo que bien ¿sí? no te agobies.
–Está bien, tienes razón cariño, todo tiene que salir perfecto...
–En un mes o así cuando acabe con la gira te prometo que nos dedicaremos a todo lo de la boda ¿vale? por el momento es mejor que no digamos nada a nadie
–Gracias por hacerme la mujer más feliz del mundo en estos momentos, te amo.
–Gracias por estar conmigo en este camino, te amo. -Acaricia mi cara con sus suaves manos, esas caricias que me vuelven completamente loca, de esas que hacen que me enamore un poco más de él. Me besa con ternura una vez más, en estos momentos no me quisiera separar de su boca. Sigo recordando el momento en que me pidió matrimonio y me entran escalofríos, nervios sólo de pensarlo... pero sin duda ha sido preciosa la forma que ha tenído de pedírmelo, delante de Sara sin importar lo que ella podría llegar a decírnos, saber que dentro de unos meses nos combertiríamos en marido y mujer me hace inmensamente feliz, la más feliz de todas. Le quiero y le querré para siempre por eso no tengo miedo de afrontar este gran paso, porque se que a su lado nada puede salir mal si estoy con él.
¡Hola lectoras! sentimos comunicaros que aquí finaliza nuestra primera temporada de novela, deciros que la cosa no acaba aquí, sobre mediados de Junio comenzaremos la segunda parte y habrá muchas sorpresas, como podéis comprobar una de ellas será preparar todos los preparativos de la boda, gracias a todas las que habéis estado comentando todos y cada uno de los 61 capítulos que llevamos, ha sido un placer escribir para vosotras, ¡os esperamos con más sorpresas muy pronto! hasta pronto, besos a todas.