2.1.15

Cap. 110: Contra el mundo, pero juntos

Narrado por Pablo:

Me siento afortunado, después de tantos meses con mis idas y venidas al fin tengo al lado al gran amor de mi vida. A modo de celebración me llevo a Aurora a la casa rural donde celebramos su cumpleaños. Nuestros cuerpos, nuestros labios, nuestras manos se han echado de menos y necesitan volver a sentir ese contacto, necesitamos volver a sentir que somos uno. Me muero de ganas por hacerla mía y así se lo hago saber. Los besos han comenzado a descontrolarse de una manera bestial al igual que nuestras agitadas respiraciones, no podemos con las ganas ninguno de los dos. Entre tantos besos y caricias suena su teléfono, cortándonos a más no poder la magia del momento. Intento que no lo coja pero se zafa de mí y logra cogerlo. Su sonrisa de hace unos instantes ha desaparecido por completo lo cual es evidente que me preocupa. La tranquilidad se nos ha terminado, Hugo es quien está llamándola. Está pálida, me mira como si esperara una respuesta afirmativa por mi parte para coger el teléfono.

¡Aurora! ¿Dónde demonios estás? Hace más de dos horas que deberías estar aquí. -Le dice con tono exigente. Hago el amago de quitarla el teléfono y decirle cuatro cosas por tratarla así pero es ella quien poniendo su mano en mi pecho me frena.
Hugo... no voy a ir a Barcelona. Esto se ha terminado. -Le dice entre palabras entrecortadas.
¿Perdón? ¿Cómo que se ha terminado y no vas a venir? Amor, perdón si te he hablado mal, el no tenerte aquí me tiene angustiado.
Hugo he vuelto con Pablo. No puedo hacer como si nada pasara porque en realidad si que pasa, él es la persona que yo quiero en mi vida y va a ser el padre de mi bebé. Hugo, quiero pasar el resto de mi vida con Pablo. -A medida que va hablando más se suelta. -Le quiero como a nadie he querido en esta vida... -Me mira sonriendo. Mis ojos se abren de par en par y mi corazón late con más intensidad. Soy feliz al escuchar esas palabras salir de su boca. Acaricio su espalda.
No Aurora, lo que pasa es que estás confundida. Mira, entiendo que quizá no le hayas olvidado del todo pero yo puedo ayudarte a sacarle de tu corazón. Aurora, yo puedo ser ese padre que necesite tu bebé, no me importa con tal de tenerte a mi lado. -Dice Hugo.
¡Por eso mismo Hugo! No quiero ni puedo dejar escapar al hombre de mi vida.
Eres igual que todas, una... -Deduzco como va a terminar la frase y antes de que diga más le quito a Aurora el teléfono.
¡Cállate! No tienes ningún derecho a insultarla por mucho que te esté dejando Hugo, ningún derecho. -Le digo con tono de pocos amigos.
Mira imbécil, no te metas porque tú si que no tienes derecho a destrozar nuestra relación, fuiste tú quien la dejaste porque estaba embarazada ¿por qué vuelves Pablo? ¿Por qué? -Dice Hugo.
Tengo más derecho del que tú te piensas y tampoco he jodido nada porque no habéis sido nada, ya has escuchado lo que te ha dicho y es que no te quiere. -La conversación empieza a salirse de tono.
Desgraciado... te juro, que os vais a arrepentir de esto, pero más te vas a arrepentir tú Aurora, te voy a buscar y te aseguro que vas a volver conmigo, por las buenas o por las manos pero tu lugar es estar a mi lado y así será, te lo prometo. -Dice con tono amenazante. Aurora que está a mi lado lo escucha y empieza a llorar.
Hasta ahora estoy teniendo toda la paciencia del mundo y más contigo Hugo pero soy yo el que te asegura que si te atreves a hacerla algo lo vas a pagar. Búscala, rózala si quiera y te juro que te busco por donde haga falta para partirte la cara y dejártela irreconocible. -No le dejo que diga más cuelgo el teléfono para ir a calmar a Aurora que ha bajado al salón.

– Ya está mi vida, no voy a permitir que este tipo te haga daño ¿vale? No tiene ningún derecho a amenazarte. -La abrazo con fuerza
– Pablo, no me dejes ni un segundo sola por favor, no sé de que es capaz pero tengo miedo. Abrázame fuerte. -La abrazo fuerte como me pide y la susurro al oído.
– Que no te quepa duda de que no te voy a dejar sola mi niña. -Acaricio su espalda nuevamente a modo de alivio. -Todo va a ir bien y ¿sabes por qué? Porque estamos juntos y podemos con todo lo que se nos ponga por delante. -Me mira pero no es capaz de sonreír.

Me cuesta hacerlo pero finalmente logro aliviarla. Poco a poco se acerca la hora de comer, no tiene ganas de comer pero la obligo a hacerlo, no puedo dejar que esta situación la tire al suelo.

– Mi vida, tienes que comer y mucho más con el embarazo. -Agarro su mano.
– No tengo ganas Pablo. -Se levanta de la silla y mira por la ventana de la cocina, la cual da a un bosque, ahí deja perder su mirada. Me levanto y voy detrás de ella, agarrándola por la cintura mientras que la abrazo. Puedo notar como los nervios vuelven a apoderarse de ella dejándola intranquila.
– No tienes porque preocuparte de nada Aurora, estando aquí no voy a quitarte el ojo de encima y cuando volvamos a casa también lo haré, velaré por ti y porque no te pase nada.
– Ya, ¿y cuando viajes durante días y días? ¿Y cuando tengas entrevistas? ¿Qué pasará ahí Pablo? ¿También me cuidas? -Me dice a modo irónico. Mi cara cambia totalmente, no tarda demasiado en percatarse. Me separo de su cintura, coloco mis manos sobre la nuca a modo de preocupación y comienzo a caminar.
– Joder, lo siento Pablo... ¡no sé que digo! No aguanto esto. -Viene hacia donde mi y me abraza.
– Si tienes razón... yo quizá no pueda cuidarte como quiero, tampoco se si puedo hacerte feliz. -Digo mirando hacia otro lado.
– Mi amor, no digas eso por favor. Estoy pagando esto cuando no tienes culpa de nada, perdóname. -Me da un ligero beso. -Yo sé que me vas a cuidar.
– Y como bien has dicho antes, ¿qué pasará cuando viaje por la promoción? No puedo hacer nada, este trabajo me aleja de ti.
– Pablo por favor, no pienses así. Es tu pasión y los dos sabemos que este trabajo conlleva la distancia, pero tenemos que saber llevarla. Me voy a saber cuidar, tranquilo.
– No Aurora, no me iría tranquilo y lo peor de todo es que en breve voy a tener que empezar con la promoción. Aurora, voy a hablar con Rafa. -Le digo.
– ¿Quién es Rafa Pablo? -Pregunta.
– Rafa es el chico que me acompaña a las entrevistas, él te va a cuidar y se que lo hará bien.
– Te quiero. -Me dice.
– Perdóname si un día no supe valorarte, eres lo que más quiero en este mundo y no voy a permitir que te hagan daño bajo ningún concepto.

La acerco a mí, ella deposita un suave beso en mi mejilla. Y me susurra dulcemente.

– Contra el mundo, pero juntos. -Agarra mi mano y la posa sobre su barriga, esa barriga que día tras día más crece. No puedo evitar sonreír al pensar en que pronto seremos una familia.

6 comentarios:

  1. holaaaa tienes que seguirla porfavor esta muy interesante :) por cierto me llamo Mary un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mary! Claro que vamos a seguirla lo único que tardamos mucho en subir por motivos de tiempo, aunque seguimos trabajando en ella. Esperamos que te esté gustando y que leas los próximos. Un beso enorme guapa.

      Eliminar
  2. Por cierto Mary, te comento que si quieres que te avisemos cada vez que subamos capítulo puedes seguirnos en nuestro Twitter de grupo (en el lateral de esta página encontrarás el nombre) ahí puedes comunicarnos quien eres y te apuntaremos en nuestra lista. Besos!!

    ResponderEliminar
  3. Vas a seguir la novela????

    ResponderEliminar
  4. ¡Hola! Para nada, en ningún momento se nos ha pasado o se nos pasa la idea de dejar la novela. Lo que queremos decir es que por motivos de tiempo no podemos escribir todo lo que quisiéramos, nos resulta imposible hacerlo de continuo, cada capítulo requiere tiempo para que salga un buen capítulo aunque seguimos trabajando cuando tenemos ratos, ojalá pronto podamos subirlo. Gracias y mil besos.

    ResponderEliminar
  5. Espero que pronto suban mas capítulos porque la verdad me encanta esta novela :3

    ResponderEliminar