Pablo paró el coche, y volvimos a cruzar miradas y sonrísas, me disponía a darle un suave beso en la mejilla en modo de agradecimiento por aquel rato que me hizo pasar y que para mi iva a ser inolvidable.
- Bueno... parece que hemos llegado. Respondí timidamente.
- Eso parece.. jeje. Dijo Pablo con esa tierna sonrísa que me lograba enloquecer.
-Me ha encantado pasar este ratito contigo, ha sido increíble. Respondí nuevamente con esa sonrisa que él había logrado probocar en mi cara.
-A mi si que me ha encantado estar contigo, es una pena que te tengas que ir justo ahora que lo estábamos pasando tan bien.
Le sonreí nuevamente, le volví a dar un suave beso en la mejilla y le agradecí que me acercara a casa con el coche.
-Adios Pablo, nos vemos pasado mañana en el concierto de Málaga. Respondí con una inmensa felicidad que me resultaba imposible ocultar.
-Está bien, me fijaré en donde estarás sentada jejeje, ah y gracias por ir!. Me dijo Pablo entusiasmado.
Cuando me disponía a salir del coche, pablo me agarró del brazo y me dijo:
-Aurora, espera, quiero que tengas mi número, ya sé que no nos conocemos demasiado todavía pero me encantaría conocerte más.
- ¿Que, que? ¿Yo tú numero?¿Él de Pablo Alborán, el de mi ídolo?! No, no puede ser,es..Pablo me interrumpió posando su dedo sobre mi boca en gesto de que no dijese nada.
- Me pareces una chica muy especial, y no quiero perder el contacto contigo, asique toma mi número. Me dijo Pablo mirándome fijamente a mis ojos.
Ahora si que de verdad me creía que todo esto era un profundo sueño, Pablo había dicho que no quería perder el contacto conmigo, eso significaba que me queria volver a ver a mi? ¿Y por qué a mi? yo me quedaba alucinando...
-¿ Pero Pablo tu estás seguro? Logré decirle temblando.
- ¿Y por qué no debería estarlo? te repito que quiero conocerte más. Me contestó Pablo.
Tenía la Blackberry en mis manos, y Pablo me la quitó, iva a meter su número en mi lista de contactos. Yo no hacía más que mirarle alucinadamente.
- Ya le tienes, ahora tira para tú casa que deben de estar preocupados y no quiero causarte ningún problema con tus padres. Me dijo Pablo otra vez sonriéndome.
- Esta bién, y de nuevo muchas gracias Pablo, Adiós- Le abrazé y salí del coche más feliz que nunca.
- Adiós preciosa, gracias a tí! Me contestó Pablo, como no, sonriéndo como el siempre solía hacer.
Pablo arrancó el coche y se fué, yo me quede paralizada en la acera en frente del portal pensando en todo lo que me había sucedido en pocas horas, estaba inundaba de felicidad, tanto que no sabía como iva a lograr disimular delante de mis padres, ni si quiera sabía que escusa les iva a decir.
Subí en ascensor intentándo disimular esa gran sonrisa que se había dibujado en mi cara, llegué hasta la puerta de mi casa y saqué las llaves de mi cazadora y me dispuse a abrir la puerta:
- Hola mamá, Hola papa!. Dije poniendo cara de sería como si nada habría sucedído, aparentando normalidad.
- ¿Aurora tú sabes la hora que es? Me dijo mi Padre entre gritos, como yo me esperaba...
- Si papá lo siento, y creéme que lo siento de verdad, me he entretenido en casa de Nerea haciendo un trabajo de Tecnología que tenemos que entregar mañana sin falta. Contesté a mi padre mirándo al suelo.
- ¿Y no nos podias aver avisado? Estábamos muy preocupados por tí. Se añadió mi madre a la riña.
- Lo sé mamá teneís toda la razón tenia que aber avisado. Dije con tono de disculpa.
- Está bien... pero que sea la última vez por favor, ahora vete a la cama que mañana tienes clases y ya no son horas. Me dijo mi madre más tranquila.
- Gracias mamá, buenas noches! La dí un beso en la mejilla y me dirigí hacia mi habitación, necesitaba dormir estaba realmente cansada, pero me costo bastante conciliar el sueño por lo que decidí hacer algo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario