8.4.13

Cap. 59: Despedida

Narrado por Pablo:

Me cuesta conciliar el sueño, Aurora permanece completamente dormida... me quedo apoyado en el cabecero de la cama de brazos cruzados y en cierto modo, algo pensativo... la verdad, no logro entender que me sucede, no entiendo ese comedero de cabeza que vivo... ¿qué demonios me está sucediendo? ¿por qué no puedo ser completamente feliz? lo analizo... no encuentro lógica alguna. Tardo largos minutos en dormirme, pero finalmente parece que lo consigo. Abro mis ojos con pereza, los primeros rallos de sol mañaneros hacen que me cueste abrirlos... el brazo de Aurora rodea mi cintura, ella permanece inconsciente... me acerco a su frente y la beso con dulzura... abre sus preciosos ojos de par en par y esboza una sonrisa intensa.

–Buenos días mi amor... -Pronuncia en bajito, de forma que solo nos oigamos nosotros
–Buenos días mi bella durmiente... ¿cómo ha dormido hoy usted?
–Contigo al lado nunca se puede dormir mal nunca
–Te amo mi vida, siempre seras una de las cosas más importantes de mi vida
–¿Sabes una cosa? desde el momento en el que te tuve tan cerca de mi, supe que serías el amor de mi vida, el que quiero como padre de mis hijos, el que quiero que me tenga todas y cada una de las noches en sus brazos... siempre pensé que eras tú ese hombre especial, no me equivoqué en ello Pablo, quiero vivir lo que me queda de vida junto a ti. -Me emociono a modo que va recitando esto, me sigo emocionando como el primer día, pequeñas lágrimas comenzarían a recorrer pronto mi rostro, lo noto con certeza. Aurora se queda seria, con la mirada algo perdida después de sincerarse una vez más conmigo y mostrarme sus sentimientos.
–Mi niña... mi existir te permanece completamente, no hay dudas... soy tuyo, te amo. -La digo con total sinceridad, hace que cada parte de mi cuerpo se estremezca con el roce de sus dedos recorriendo esta. Me quedo callado abrazada a ella, con fuerza... como si no existiera un mañana para nosotros. Os puedo decir con absoluta certeza que estando entre sus brazos soy la persona más feliz del mundo. Pasan largos minutos y continuamos abrazados hasta que miramos la hora y nos percatamos de que ya deben estar todos sentados en la mesa desayunando. Me dirijo al armario y saco un pantalón color beige, camisa blanca y salgo de la habitación de la mano de Aurora. Bajamos las escaleras cuando de repente agarra mi brazo, me acerca contra su cuerpo, me da un beso y me guiña el ojo, la sonrío y vamos hacia la cocina... como decía anteriormente ya estaban desayunando, y así es... nada más poner pie firme en la cocina se nos quedaron mirando.

–¡Buenos días familia! -Digo con total energía
–Buenos días a todos. -Dice Aurora sonriendo
–Vaya horas ¿no parejita? se os han pegado las sábanas... -Dice Ángela con la típica risita de burla
–Más bien yo creo que ellos se han pegado bajo las sábanas. -Dice Salcy riendo
–Cómo sois ¿eh? hay que ver que mal pensados sois... nos hemos quedado durmiendo. -Dice Aurora riendo, me uno a su risa.

Todo transcurre con total normalidad, hemos desayunado en familia hasta que el trabajo de mi padre ha impedido seguir con el desayuno familiar, mi madre ha llevado a mi sobrina al colegio de modo que solo quedamos en la mesa, Ángela, Salva, Salcy, Aurora y yo, el momento indicado para la presentación de las chicas a Salva.

–Salcy, Ángela él es Salva, mi hermano. -Hago el acto de presentación
–Encantadas de conocerte Salva. -Se dan dos besos.

Después de esta presentación el teléfono de Salcy suena, todos nos quedamos callados para que pueda escuchar bien la combersación telefónica que parece importante.

–Chicos, me tengo que volver a casa... me ha salido una entrevista de trabajo y tengo que estar allí a las 6 de la tarde, voy a preparar el equipaje ¿vale?
–¿A que hora coges el vuelo Salcy? te podemos acompañar al aeropuerto a despedirte -Dice Aurora
–Mi intención es cogerle dentro de dos horas, pero no es necesario que vengáis, puedo ir sola
–De ningún modo, te acompañamos y no hay nada más que decir -Intervengo en la combersación
–De acuerdo... voy a preparar el equipaje
–Espera Salcy, te ayudamos Ángela y yo ¿verdad que sí Ángela? -Se levanta de la silla
–¿Dónde piensa ir usted? -Me levanto y agarro a Aurora por la espalda picaramente
–Amor, voy a ayudarla con la maleta -Se gira para quedar en frente de mi y me da un beso
–Te dejo marchar si me das otro beso ¿hay o no hay trato? -río picaramente
–mmm... de acuerdo. -Me besa y se va

Me quedo solo en la cocina con Salva, mejor ocasión que esta para preguntarle que tal lleva lo de Ángela, no la hay.

–¿La quieres no? me  he fijado en como la mirabas, así miraba yo a Aurora y mira como hemos acabado...
–Puede que sí... ¿cómo ves que la invite a cenar? y así de paso os dejamos un poco de intimidad a ti y a Aurora
–Me parece buena idea, luego cuando baje de la habitación se lo dices ¿vale? me voy a terminar de peinar, hoy no apetece ponerse gorra. -Río.

Pasan unos 45 minutos desde que hemos acabado de desayunar, las chicas siguen encerradas en la habitación de Salcy, no quiero interrumpirlas por lo cual opto por quedarme tumbado en el sofá leyendo Twitter. Contesto algunas de las menciones de mis fans y guardo el móvil en el bolsillo. Oigo risas en el pasillo me imagino que ya hayan salido, efectivamente son ellas.

–¿Listas? -Digo
–Listas
–Esperar, antes vamos a pasar por la cocina que me voy a despedir de Salva. -Todo se trataba de una trampa para que Salva se lanzara y la pediría cita a Ángela. Entramos por la puerta de la cocina y le guiño el ojo a Salva a modo de que ya es hora de que se lo diga.

–Creo que Salva tiene que comentar algo a Ángela... -Nos quedamos el resto apartados de ellos mirándolos
–Sí... yo... quería decirte que si te gustaría salir conmigo esta noche a cenar. -Le noto nervioso y sonrío, me recuerda tanto a mis inicios con Aurora...
–Claro que sí, estaré encantada de salir a cenar contigo Salva. -Le da dos besos
–Uiuiui... ¡aquí hay amor! dice Salcy
–Anda... vámonos ya, que vas a perder el avión -Dice Ángela
–Salva ¿te quieres venir? ¿o te prefieres quedar preparando para tú cena? -Río
–Qué graciosito estás ¿no Pablito? -Se unen a mi risa el resto.
–Vale, vale ya me callo, vámonos todos entonces. -Digo con la risa aún

Nos montamos en el coche y conduzco hasta el aeropuerto, llegamos y esperamos 10 minutos a que llegue el avión, esos momentos están siempre destinados a las despedidas...

–¿Vuelve cuando quieras vale preciosa? aquí tienes tú casa y a tus amigos para lo que sea... -Dice Aurora un poco emocionada, se nota que la había cogido cariño.
–Te echaremos de menos... -Dice Ángela mientras la abraza
–Cuídate guapa, cuidate mucho. -Me despido de ella por último. Agarra su maleta y pone rumbo al avión, se para, saluda con la mano y a continuación continua por su camino. Ahora tocaba volver a casa para ayudar al vestuario de Salva ya que esto de las citas no era su mayor fuente...

No hay comentarios:

Publicar un comentario