20.6.13

Cap. 63: Miedo

Narrado por Pablo:

Esta noche estoy realmente emocionado además de contento. Acabo de llevar a Aurora a la playa, allí la he preparado una pequeña cena y allí la he entregado lo que la correspondía desde hace dos meses, el anillo de compromiso. Nuestro noviazgo no ha sido fácil debido a muchas cosas, pero aquí seguimos dispuestos a luchar por ello. Nuestros respectivos familiares no tienen ni idea de lo de nuestra boda pero realmente eso no es lo que más me preocupa realmente, lo que me preocupa es Sara. Tengo que hacer algo para que deje de fastidiar. No puedo conciliar mi sueño esta noche, no sé que voy a hacer. Salgo a respirar un poco de aire al balcón, en mi cabeza rondan pensamientos que no me gustan demasiado. Vuelvo a dentro, me visto y aprovechando que Aurora está completamente dormido salgo en busca de Sara, necesito que entienda que no puede seguir haciéndonos daño de esta manera. Camino a paso ligero hasta su casa ya que no vive demasiado lejos. Ya estoy en frente de su puerta, respiro y tomo valor.

–No te esperaba aquí a estas horas Pablo. -Me dice con cara de sorprendida.
–No estoy aquí por gusto, si no porque va siendo hora de que dejemos las cosas claras entre nosotros.
–Pasa. -Me hace un gesto.

Pasamos dentro y nos sentamos en uno de los sofás.

–Sara creo que ya está bien ¿no? ya va siendo hora de que dejes que viva mi vida con Aurora. -La digo totalmente serio.
–Puede que en los últimos meses no me haya comportado de una buena forma contigo pero es que Pablo yo...
–¿Tú qué Sara? ¿acaso me vas a salir con que me quieres? por favor, basta de mentiras...
–Pues sí, te quiero y te aseguro que mucho más que ella, si las cosas cambiarían... -Se acerca a mi y intenta besarme pero yo rápidamente la esquivo.
–¿No lo entiendes? no quiero nada contigo, no quiero ni si quiera tu amistad, en este tiempo te has convertido en un ser lleno de maldad y odio hacia nosotros, mírate Sara, mira a tu alrededor y dime a cuantas personas tienes a tu lado... estás sola Sara, sola.

Al decir eso último Sara comienza a llorar, y puede que me haya pasado pero es así, todo esto se lo ha ganado ella con sus puras mentiras.

–No me puedo creer que me estés diciendo esto, ¿te das cuenta de como me estás tratando Pablo? tú antes no eras así. -Me dice llorando.
–¿Qué yo antes no era así? creo que te estás equivocando, aquí la única que has cambiado eres tú, y has cambiado para mal, si me quisieras no harías las cosas que haces...
–Aún estamos a tiempo de arreglar esto y ser felices juntos sólos tú y yo...
–Nunca voy a volver contigo Sara, nunca en la vida, lo nuestro acabó ya, te ofrecí mi amistad y mira como me lo devuelves...
–Pero Pablo... dame otra oportunidad, quiero cambiar y contigo se que puedo conseguirlo, tú eras mi vida... -Me abraza.
–No, demasiado tarde para los arrepentimientos, en los próximos meses me voy  a casar con Aurora y te puedo asegurar que es lo que más anhelo en la vida. -Aparto sus manos de mi cintura.

Salgo del salón dirección a la puerta, la mirada de Sara en estos momentos desprende odio, lo cual hace que menos me crea sus palabras, y estoy seguro de que volverá a hacernos daño. Doy un portazo y salgo corriendo de allí cuanto antes. Vuelvo a caminar a paso ligero hasta llegar a casa antes de que Aurora note que no estoy. Abro la puerta de casa intentando hacer el mínimo ruido, llego a la habitación, me desvisto y me meto a la cama, sigue dormida aparentemente, respiro tranquilo. Me quedo pensativo largos minutos hasta que logro conciliar el sueño.
Abro los ojos algo perezoso y acto seguido miro mi reloj, son las 11:30 de la mañana, Aurora me ha dejado una nota en la mesilla.

''¡Buenos días mi príncipe! he salido a hacer unos recados no tardaré mucho ¿vale? te quiero mi vida''

Aprovecho que no está Aurora en casa para encerrarme en el estudio un rato. Me siento frente al piano y empiezo a tocar ''Tanto'' a piano, reflexiono respecto a lo que dice la letra, y eso me hace pensar que si me callo respecto al sitio donde fui, Aurora se enfadará mucho más. ¿Qué hago? se va a enfadar igualmente, lo quiero que imagine cosas que no son...  no quiero perderla a cuenta de esto.
Se abre la puerta de casa, es ella y viene muy sonriente, creo que es el momento de contárselo.

–¡Hola mi vida!  -Se abalanza sobre mi y me da un beso.
–Princesa, ¿qué tal? -Digo fingiendo una sonrisa.
–Genial, he ido a mirar trajes de novia desde prontito... ¿y tú que tal vida mía? -No puedo contárselo, viene súper feliz e ilusionada con los trajes de novia, sería fastidiarle el día, mejor esperaré unos días más.
–Muy bien, me levanté hace un rato y me metí en el estudio, lo necesitaba tanto...
–Te preocupa algo ¿verdad? -Aurora no es tanto, ya son meses juntos y ya me conoce lo suficientemente como para saber cuando me sucede algo y cuando no.
–Claro que no cielo, simplemente he hecho algunos arreglos en una canción.
–¿Seguro cariño?
–Sí, y ¿tú que tal con los vestidos mi niña? -Digo cambiando radicalmente de tema.
–Sólo he entrado a mirar para saber más o menos lo que había, en cuanto sepamos la fecha de la boda llamaré a mi hermana para que me ayude con él. -Me dice con una sonrisa.
–Y hablando de fechas... ¿cuándo quieres que sea amor?
–Me encantaría que fuese el 8 Julio, no por nada en especial pero en ese mes comienza a venir el buen tiempo.
–Perfecto, entonces será ese día, tú mandas princesa. -La digo sonriendo mientras acaricio sus mejillas.
–¿En serio? no sabes lo feliz que me hace saber la fecha...
–No te imaginas las ganas que tengo de que llegue ese día mi niña, no te las imaginas. -La digo mientras la abrazo fuertemente.
–Sí pero... -Me dice un poco nerviosa.
–¿Qué pasa princesa? ¿no te apetece?
–Claro que me apetece cielo, es sólo que tengo miedo a que nuestras familias no lo vean bien, temo su respuesta...
–Es algo que les guste o no van a tener que aceptar, Aurora nosotros nos queremos y el que dirán nos tiene que dar igual, todo saldrá bien.
–Tienes razón mi amor, seguro que nuestras familias lo aceptan...
–Claro que sí, no tengas miedo princesa...

En ese momento suena mi móvil, en la pantalla se refleja el número de Manuel, mi mejor amigo.

–Cuanto tiempo Manu, ¿cómo estás tío? sí he terminado la gira hace nada... ¿salir esta tarde? pffff no sé... de acuerdo, nos vemos allí, hasta luego.
–Cariño, es Manu quiere que salgamos a dar una vuelta con ellos esta noche ¿te apetece ir? si quieres le llamo y cancelamos...
–Claro que no me molesta, nos vendrá bien salir un rato...

Aurora prepara una comida ligera, comemos tranquilamente y acto seguido la ayudo a recoger la cocina. Estamos algo cansados a si que decidimos tumbarnos un rato en la cama hasta la hora de prepararnos para salir. Aurora se va acercando poco a poco a mi, acortando la distancia entre su boca y la mía. Comienza a darme besos por el cuello mi punto débil.

–Princesa, ¿te he dicho ya que adoro todas tus caricias? -Digo mientras acaricio sus mejillas.
–Siempre gusta que te digan cosas así a menudo... -Me dice mientras me da un ligero beso.

Me besa provocando en mi una sensación indescriptible, me dejo llevar sus caricias hasta que me percato de la hora que es.

–Pequeña, lo siento pero vamos a tener que esperar... va siendo hora de que nos arreglemos para salir.
–Tienes razón, cuando estoy el tiempo se me pasa el tiempo demasiado volando...
–A mi también cariño, me encantaría estar aquí contigo tumbados todo la tarde pero...
–Será mejor que empecemos a vestirnos a ver si vamos a llegar tarde.

Saco del armario unos pantalones vaqueros y una camiseta ajustada de color azul oscuro, me pongo unas playeras y una chaqueta de cuero y ya estoy listo. Aurora está guapísima también, lleva unos pantalones pitillo blancos con una camiseta azul cielo de manga caída.
Ya estamos listos, salimos de casa dirección al bar donde hemos quedado con todos mis amigos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario