Narrado por Aurora:
Tras contarles a todos que me voy a Barcelona a vivir, camino hacia el restaurante, si no me apresuro voy a llegar tarde. Llego, cojo el móvil del bolso para ver donde está Marta mientras camino hacia la mesa que tenemos reservada. Mi cuerpo se empieza a tambalear conforme más miro quien está sentado al otro lado de la mesa, es Pablo. Mis manos comienzan a sudar. Mi boca se empieza a secar, no sé que hacer, simplemente me entran ganas de salir corriendo de aquí, sin más. Lo hago, apresuro el paso pero rápidamente se percata de ello, se levanta y me agarra del brazo evitando que me marche.
–¡Espera por favor! -Continua agarrándome el brazo.
–¿Me sueltas por favor? -Digo mientras muevo el brazo intentando soltarme.
–Solamente quiero que hablemos las cosas como dos personas civilizadas, por favor.
–El problema es que yo no tengo nada que hablar contigo, y tampoco quiero hacerlo.
–Por favor...
–¿Esto es cosa de Marta verdad? Ella ha preparado este encuentro, no me cabe duda.
–Ella no tiene culpa de nada, solo quiere ayudarnos.
–Genial, mi mejor amiga ha preparado todo esto sabiendo que no quiero verte, fantástico. -Digo enfadada.
–Necesitamos aclarar las cosas, solamente te pido que te sientes y podamos hablar. -Me ruega.
–¿Te piensas que voy a sentarme a cenar contigo después de todo lo que me has hecho? Estás equivocado, muy equivocado. -Logro escaparme de su brazo, aligero el paso saliendo cuanto antes de ese restaurante. Camino por las calles de Málaga percatándome de que Pablo no me siga, pero parece que no se da por vencido y me persigue.
–Te guste o no vamos a hablar. -Tras decir eso me coge en brazos sin darme cuenta y me lleva hasta su coche, me mete en este rápidamente colocándome el cinturón, se monta en su asiento y arranca el coche.
–¿¡Qué demonios haces!? ¡Para el coche ahora mismo! ¿No entiendes que no quiero ir contigo a ningún sitio? -Digo cada vez más enfadada.
Nada da resultado, Pablo finalmente se lleva con la suya y me lleva a
donde él quiere, no sé a donde vamos, solo se que esto es una verdadera
tortura, no quiero seguir viviendo esta situación. Aparca el coche,
parece que me ha llevado a la que era nuestra casa. Salgo del coche
rápidamente sin que se de cuenta, empiezo a correr volviendo a escapar
pero no tarda en pillarme. Me vuelve a coger en brazos y me sube a casa.
Cierra la puerta y me baja con cuidado al suelo.
–¿No entiendes de una maldita vez que no quiero verte ni escucharte? -Digo molesta de brazos cruzados.
–¿Y
tú no entiendes que te amo con todo mi corazón? No puedo permitir que
estés lejos de mí más tiempo. -Me dice mientras acaricia mi mejilla.
Toda mi rabia desaparece al oír esas palabras, no sé si mienta o no pero
mi cuerpo se estremece cuando habla así. Acaricia mis manos con
dulzura, como lo solía hacer antes. El tacto de su piel con la mía
paraliza mi cuerpo por completo. -Mi vida, se que he sido un imbécil,
que no debí comportarme así contigo pero te juro que me arrepiento,
daría lo que fuera por volver atrás y empezar de cero junto a ti y al
bebé, desde que te fuiste he dejado de ser yo, me he convertido en un
ser totalmente desconocido, si me dieras una oportunidad... déjame
quererte y cuidarte, a ti y al bebé, déjame demostrarte que eres lo
mejor que me ha pasado en la vida, simplemente déjame tenerte,simplemente vuelve conmigo.
-Por un momento besaría sus labios, los cuales llevan torturándome desde
que le he vuelto a ver, pero no puedo, el pasado no se borra con
simples palabras.
–Pablo... ¿no entiendes que no puede ser? Es que
no puedes venir dos meses después a decirme todo esto, no puedo cerrar
los ojos y mirar hacia otro lado, haciendo como si nada pasaría porque
si que pasa.
–Se que no puedes hacer como si nada habría pasado,
pero también se que me sigues queriendo como el primer día, puedo notar como tu cuerpo
tiembla cuando te acaricio. -Se acerca más y más a mis labios pero yo le
esquivo.
–Lo siento, pero yo no debería estar aquí contigo, no debería dejar que me estés diciendo todo esto.
–Ven.
-Me da su mano incitándome a que le siga. No sé porque acepto, pero
agarro su mano y me dejo guiar por él. Hay un camino de velas que lleva
hasta la habitación, pero rápidamente se desvía. Nos paramos frente a
una puerta que está cerrada. La abre nada más soltarme la mano. Pasa
adentro y me hace un gesto para que pase. Me quedo impactada al ver lo
que hay en el interior de esta, miles de cosas para el bebé. -Esto es
para el bebé, quiero que seamos una familia, los tres. -Sonrío durante
unos segundos, mi sonrisa desaparece en cuanto recuerdo lo ocurrido. No
soy capaz de perdonarle, no puedo. -¿Te gusta? -No respondo, me quedo
quieta.
–Es todo muy bonito pero esto sigue sin cambiar las cosas,
lo siento pero tengo que irme. -Salgo de la habitación intentando
contener mis lágrimas pero vuelve a paralizarme al coger una de mis
manos.
–¿Vas a negar que a pesar de todo no me quieres? Se que
tienes tantas ganas de besarme como yo a ti. -Trata de volver a
besarme pero lo evito dirigiendome hacia la puerta. Me agarra de la
cintura y me atrae contra su cuerpo.
–Debo de irme. -Abro la
puerta de la calle y salgo de ella. Viene hacia mi, me coge en brazos
una vez más y me vuelve a meter en casa. Cierra la puerta como un pie,
acorta una vez la distancia entre nuestros labios y finalmente posa los
suyos contra los mios, me besa con dulzura, por mucho que quiera
reprimirme no puedo escaparme, extraño sus besos y eso me lleva a
dejarme llevar. Esto no puede ser, esto no está bien, pienso en Hugo y
se me parte el corazón en hacerle esto, no lo merece.
–Para Pablo. -Le digo mientras bajo al suelo.
–Te amo, te amo, te amo. -Me dice mientras vuelve a besarme.
–Pablo yo no puedo, no puedo.
–Quédate
conmigo esta noche, déjame demostrarte que nuestro amor es más grande
que nada en el mundo y que nada ni nadie puede con él. Mi vida, te
necesito para ser feliz. -Vuelve a besarme, y por mucho que no quiera no
soy capaz de separarme de él, me vuelvo a dejar llevar. Me coge en
brazos y me lleva hacia la cama, me tumba sobre los pétalos que están
sobre esta y se pone encima de mí. Me mira con dulzura, acariciando mis
brazos, provocando en mí sensaciones desconocidas, sin dejar de besarme.
Me descalza con cuidado y él hace lo mismo.
–Como echaba de
menos esto... -Me dice mientras da leves besos en mi cuello. Introduce
las manos por debajo de mi vestido intentando deshacerse de mis medias,
acaricia mis piernas mientras va despositando algún que otro beso en
ellas. No soy dueña ahora mismo de mí, no puedo negarlo, yo también le
echaba de menos. Permanezco en silencio mientras me dejo llevar por mis
sentimientos.
Tira de las medias y las deja caer al
suelo, acaricia cada centímetro de mi cuerpo. Me deshago de su americana
y acto seguido comienzo a desabrocharle los botones de arriba a bajo de
su camisa, introduzco sus manos bajo su torso y con su ayuda le quito
la camisa. Desliza la cremallera de mi vestido y sin prisas me lo quita
dejándome en ropa interior. Desabrocho el cinturón de su pantalón,
dejándolo en boxers. Pone mis manos hacia atrás y entrelaza sus manos
con las mías dejando miles de besos esparcidos por mi cuerpo. Finalmente
nos deshacemos de nuestra ropa interior, sintiendo nuestros cuerpos
invadidos por el calor que desprenden, siendo uno. Me eleva al cielo con
cada caricia, poco a poco le siento dentro de mí. Se menea lentamente sobre mí
–Nunca podré olvidarte, por mucho que lo intente
jamás nadie podrá reemplazar el lugar que ocupas tú en mi corazón y en mi vida, te
amo y te amaré siempre mi amor. -Una lágrima se desliza por sus mejillas.
–Te
amo. -Esas dos palabras salen de mi boca con total sinceridad. No puedo
ocultar lo que siento por mucho que quiera, la realidad es que no puedo
vivir sin él. Me sonríe y se tumba sobre mi pecho acariciando mi pelo, el cual posa sobre la almohada.
–¿Eso quiere
decir que me perdonas y que volvemos a estar juntos? -¡Mierda! Por un
momento me he olvidado de Hugo y de Barcelona. Me meto en mi particular
burbuja pensando en que hacer.
–Mi niña ¿estás bien? -Me pregunta.
–Pablo, esto no debería de haber pasado. -Le digo mientras me levanto de la cama cogiendo mi ropa.
–¿Qué?
Pero si me has dicho que tú también me amas, no lo entiendo ¿que ha
cambiado desde hace unos segundos hasta ahora? -Se coloca en la cama.
–Nada ha
cambiado, te amo pero es que... Pablo, me marcho a vivir a Barcelona dentro de unas horas.
-Digo a punto de derrumbarme, su cara muestra asombro.
–¿Cómo que a Barcelona? ¿Cuándo? ¿Con Marta y Ángela de viaje, verdad? -Me pregunta.
–No Pablo, he conocido a alguien y me voy a vivir con él allí, me voy mañana.
–Por
favor, dime que eso es mentira, dime que no has conocido a nadie y que
no te vas, por favor. -Se pone el pantalón y sale de la cama mientras
algunas lágrimas descienden por su rostro.
–Lo siento, tengo que irme. -Trato de vestirme cuanto antes para evitar poner peor la situación.
–¿Qué
lo sientes? ¡Más lo siento yo! Esto no puede ser verdad, tiene que ser
algún mal sueño o algo. -Se sienta sobre la cama y se tapa los ojos con
sus manos entre sollozos.
–Yo no quería... -Esto no debería de haber pasado.
–¿Entonces
lo de hace un rato que ha sido? ¿Sexo sin amor? ¿Me estás diciendo que
te has acostado conmigo por acostar? -Alza la voz. -No puede ser, he
podido notar como me querías, esto no ha sido sexo por sexo, esto ha
sido algo mucho más fuerte.
–Adiós Pablo. -Entre lágrimas y bastante deprisa me dirijo hacia la puerta. La abro pero rápidamente Pablo vuelve a cerrarla.
–Si
me quieres no te vayas a Barcelona, te lo suplico. Te prometo que las
cosas van a cambiar pero no te vayas, te lo pido por favor. -Me dice
entre sollozos. Me pongo cada vez más nerviosa, no sé que hacer.
–Ojalá seas feliz, te lo mereces en el fondo. -Le digo con pena.
–¿No
entiendes que solo voy a ser feliz contigo? -Me dice entre lágrimas. Me
acerco a él y le abrazo, por unos segundos me planteo darle otra
oportunidad y quedarme aquí, a su lado.
En unas horas sale el avión con destino a Barcelona y no sé que hacer, una vez que coja ese avión ya no habrá nada que hacer. Nunca pensé que pasaría por una cosa así... ¿qué demonios hago?
Por dios, por dios!! De regalo de reyes: que se quede y vuelva con Pablo! Qué alegría me ha dado leeros :)
ResponderEliminar¡Hola! Respecto a lo tu regalo de Reyes te decimos que ya lo descubriréis cuando subamos el capítulo el cual esperamos subir lo antes posible y que os guste, nos alegra saber que os gusta leernos. Muchas gracias por tus palabras y un beso enorme :)
Eliminar