3.9.13

Cap. 81: Hasta que la muerte nos separe

Narrado por Pablo:

En las últimas horas han surgido algunos imprevistos. Manuel me llamó hace un rato para comunicarme un cambio de fecha en el concierto que ofreceré en Argentina, se pasaría al próximo Lunes. Me niego, para entonces quedará una semana de nuestra luna de miel, no puedo hacerlo esto a Aurora. Le hago entender a Manuel que esto es imposible, me entiende perfectamente, es más me asegura que hará todo lo posible por hacerles entrar en razón y seguir con la fecha prevista. Cuelgo el teléfono bastante cabreado ya que no me hace mucha gracia precisamente todo esto, se lo comento a Aurora la cual se niega rotundamente a seguir aquí, quiere que cumpla con el compromiso, la hago entender que es nuestra luna de miel y no pienso quitar ni un sólo día de esta. Vuelvo al hotel con mi niña, vamos a la habitación y ambos nos damos una ducha, bajamos a comer para olvidarnos un poco de todo, subimos y nos acostamos un rato en la cama. Comienzo a jugar con la cremallera de su vestido queriendo llegar a algo más, no se niega, nos desvestimos mutuamente y acabamos mostrando todo el amor que nos tenemos el uno por el otro una vez más. Seguimos acostados en la cama hasta que el timbre de mi móvil nos interrumpe, es Manuel finalmente ha logrado mantener la fecha prevista, le doy las gracias por lo que ha hecho por mi hoy, me despido y cuelgo con una enorme sonrisa vuelvo a la cama, me quedo de rodillas en esta y le doy la noticia a Aurora, se queda más tranquila. Comenzamos un nuevo juego de caricias, un juego de caricias que nos lleva a desatar la pasión entre los dos. Nos quedamos dormidos, abro mis ojos  e inevitablemente miro al otro lado de la almohada, su melena y su rostro posan en ella, está preciosa incluso cuando duerme. Me acerco lentamente a ella acortando toda la distancia que separa su cuerpo del mío, la beso con mucha dulzura mientras recorro su cuerpo, puedo ver perfectamente como mi niña se quiere hacer la dormida. Finalmente se despierta ya que es mi barba la que le causa cosquillas, sin darme cuenta sale corriendo hacia el aseo dejándome con las ganas de darla un beso, poco después voy detrás de ella para intentar cogerla y juntos empezar una nueva guerra de cosquillas, no lo logro. Tras decirla unas palabras, cae rendida y sale del aseo, la agarro y inicio esa guerra de cosquillas que dejé pendiente con ella hace un rato, ríe a pura carcajada, me pide que la suelte y la suelto. Tras varios minutos con ese juego de cosquillas me dice que me ponga el bañador, me lo pongo y ella hace exactamente lo mismo. Caminamos según ella a una playa un tanto especial, tan especial como que no sé donde estamos ni veo una playa, eso sí veo un Aqua Park y ya que según ella se ha debido de equivocar mirando el mapa decidimos entrar en él. Vamos a recepción y preguntamos si existe la posibilidad de nadar con los delfines, la chica que está tras el mostrador de información asiente con la cabeza, de pronto Aurora la dice que tiene unas entradas a su nombre, algo que me deja descolocado, no puedo creer que me haya traído aquí a modo de sorpresa. Esperamos unos minutos sentados en un banco hasta que nos toca nuestro turno, no tengo palabras para agradecerla todo esto, sabe que este era un sueño que tenía en mente desde muy pequeño y hoy gracias a ella lo cumpliré. Estamos con los delfines un buen rato hasta que el monitor encargado de la actividad nos indica que se acabó el tiempo, salimos y volvemos al hotel, vamos a cenar y subimos a la habitación, vuelvo más feliz que nunca y ella no se queda atrás. Subimos a la habitación tras haber cenado, me quedo dormido mientras que mi niña habla con sus amigas por el WhatsApp. Siento como unos brazos rodean mi cintura, no puedo evitar reír ante la postura que tiene Aurora mientras duerme, posa una de sus piernas encima de mi, poco a poco, me suelta y se gira hacia el otro lado de la cama mientras me da la espalda, aún así no puedo evitar caerme de la cama ya que me dejó en el borde de esta mientras me abraza. Oye tal golpe y se despierta de golpe mientras se coloca el pelo.

¿Qué haces ahí Pablo? -Pregunta mientras se frota los ojos.
No lo sé... dímelo tú. -Digo riendo mientras me levanto del suelo.
¿Yo? pero si yo me acabo de despertar y ya estabas ahí. -Ríe.
Digamos que alguien  posó su pierna sobre mi y poco a poco acabó empotrándome al borde de la cama y me caí. -Digo mientras me levanto del suelo.
–Lo siento amor, no sabía que tenía semejante fuerza... ¿estás bien? -Dice.
–Ufff... no sé yo ¿eh? me duele mucho. -Bromeo mientras río.
–¿Dónde? -Me sigue el juego.
–Aquí. -Me señalo los labios.
–¿Aquí? -Señala los labios y los besa con dulzura. -¿Mejor así? -Formula mientras se sienta sobre mi regazo.
–Mucho mejor, tus besos son curativos ¿sabes? -Digo mientras me acerco a ella y la robo otro apasionado beso, ríe ante mi comentario.
–Serás roba besos... -Dice a modo de broma.
–¿Roba besos? esperate a la noche, a ver cuantos más te puedo robar. -Susurro.
–Te amo. -Me dice.
–Y yo a ti mi vida, cada día más. -Digo sonriendo ante esas dos palabras que me emocionan cada vez que las pronuncia.

Nos levantamos de la cama y sin ningún tipo de prisa nos vestimos para salir a desayunar y a dar una vuelta
 Me pongo unas converse junto a unos pantalones rojos y una camiseta gris estampada. Mi niña va infinitamente guapa, lleva una minifalda blanca apretada y una camiseta color carne de tirante ancho. Nos sentamos en la cafetería, tomamos dos cafés con dos tostadas cada uno, pagamos la cuenta y salimos de allí, mi niña muestra una intensa felicidad en su dulce cara, me gusta verla así. La agarro de la cintura mientras paseamos por algunas calles que no habíamos visitado. La brisa acaricia nuestra cara y el sol nos acompaña. Poco a poco la mañana transcurre hasta llegar la hora de comer, paramos a comer mientras mi niña me cuenta los planes que tiene en España respecto a la vida laboral. Pagamos el importe de lo que hemos comido y volvemos al hotel ya que hace demasiado calor como para estar en la calle. Mi niña se da una ducha y yo hago lo mismo ya que hemos sudado, después optamos por ver una película que echan en la televisión, aunque más que verla nos hemos pasado todo el tiempo dándonos besos y llenándonos de caricias. Me acurruco en el pecho de Aurora mientras acaricio sus suaves manos, me mira con una tímida sonrisa.

–Creo que estamos mejor en otro sitio. -Río.
–¿Dónde? ¿quieres salir a dar una vuelta? -Me dice.
–No... -Me agarro a mi niña y con cuidado nos dejo caer al suelo, cae encima de mi torso. -Aquí. -Continúo la frase.
–Eres un vengativo. -Me dice riendo sin separarse de mi.
–Tienes razón... soy un vengativo, me vengaré de ti... ¿sabes cómo? -Río.
–¿Vengarte de mi? ¿de qué manera? -Me sigue el juego.
–Comiéndote a besos unos cuantos minutos. -Digo pícaramente.
 –Puedes empezar. -Me dice pícaramente.

Nos besamos apasionadamente nuevamente, los besos de Aurora se han convertido para mi en una auténtica adicción sin duda, los necesito. Me sepero unos escasos milímetros de sus labios sin dejar de agarrar su rostro me aproximo a su oído y susurro.

–¿Ves esto? -Señalo mi corazón. -Es completamente tuyo y late por ti.. -Cojo su mano y se la coloco en mi corazón.
–¿Sabes? el mío también te pertenece a ti, late y vive solamente por ti. -Me coge la mano y lo coloca en su corazón, el cual late fuerte.
–Te amo pequeña. -Digo mientras la doy un beso en la mejilla y me tumbo a su lado permaneciendo en el suelo.
–Y yo mi vida. -Dice con una sonrisa mientras gira el cuello y me mira con una dulce e inocente mirada

Me quedo con ella tirados en el suelo unos cuantos minutos, abrazados hasta que nos damos cuenta de que la tarde está llegando a su fin, nos levantamos del suelo y decidimos ir al cine a ver una película.
Llegamos a la taquillas de este y compramos las entradas, optamos por ver una película romántica ''El diario de Noa''  abrazo a mi niña con fuerza ya que no puede parar de llorar al ver como uno de los padres de los protagonístas de la película no aceptan su relación y deciden separarlos, pero más llora cuando se acerca el final y los protagonistas son encontrados muertos el uno al lado del otro, agarrados de la mano.
Salimos del cine, mi niña no para de llorar como una magdalena.

–Te vas a deshidratar... ¿por qué te emociona tanto una película así? -Pregunto mientras limpio sus lágrimas
–Me acuerdo cuando mi padre... -Se la atragantan las palabras.
–No llores princesa, olvidemos lo ocurrido, lo importante es que ya nadie está en desacuerdo con lo nuestro y tú padre lo aceptó y nosotros estaremos juntos siempre.
–Tan siempre que quiero morir contigo al lado sabiendo que fuimos felices con un gran amor... -Me dice mientras me abraza con fuerza y logra emocionarme con sus palabras.
 –Nosotros prometimos que estaremos juntos hasta que la muerte nos separe y así será mi vida, te lo prometo. -La abrazo con fuerza mientras la beso la frente y calmo sus lágrimas.
–Siempre. -Me mira con una sonrisa fijamente a los ojos.

La invito a cenar en un restaurante tras haber calmado sus lágrimas, sus palabras siempre logran emocionarme...

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