Volvimos a casa, cenamos algo rápido y nos fuimos a dormir, al día siguiente teníamos pensado ir a la casa de Pablo a buscar todas sus cosas para traerlas a la que a partir de ahora sería nuestra casa. Nos despertamos en torno a las 10:15, nada me hacía más feliz en aquel instante que imaginar mi vida a su lado, su cara al despertar, sus sonrisas a cualquier hora del día... simplemente la idea de tenerlo más cerca aún, me hacía feliz. Desayunamos y fuimos a la casa de Pablo, entré y me quedé observando lo bonito que lo tenía todo.
–¿Tan mal está? jajajaja –Rió como siempre solía hacer.
–Sí, está malísimamente mal, está horrible. –Lo miré seria e intentando disimular mi risa, pero se me escapó una pequeña carcajada.
–¿Con qué tomándome el pelo no? pues ahora no te hablaré. –Contestó haciéndose el enfadado como un niño pequeño al que le quitabas su juguete preferido, en el fondo era uno de nuestros miles de 'piques' tontos, sin más.
–Va tonto... era broma, ya sabes como soy. –Pronuncié mientras le daba pequeños y leves besos que recorrían su cuello. –¿Me perdonas? –Dije riendo.
–Así cualquiera te perdona... jajajajajaja –Rió y me contagió su risa.
–Venga va, vamos a meter todas tus cosas en las maletas para irnos. –Pronuncié cambiando radicalmente de tema.
–¿Sabes una cosa? me muero de ganas de que empiece nuestra nueva vida en nuestra casa, quiero llegar de trabajar y que lo primero que tenga sea uno de tus besos y un –¿Qué tal te ha ido el día?. –Comentó mientras acariciaba mis mejillas. No pude contener la emoción que recorría mi cuerpo y alguna que otra lágrima de felicidad brotó por mi cara.
–No lo niego, me da ese 'vértigo' del que todas las parejas hablan cuando dan este paso, me da miedo que esto salga mal, pero quiero intentarlo, y sé que todo saldrá bien.
–No lo dudes, haré hasta lo imposible por lograr nuestro para siempre. –Sonrió y me abrazó como si no hubiese un mañana.
Tras fundirnos en aquel tierno abrazo agarramos todas las maletas y nos fuimos. Abrí la puerta de casa y automáticamente ambos sonreímos nada más pisar el 'hall' de la entrada. Ayudé a Pablo a acomodar sus cosas en los cajones, armarios, etc... hasta que por fin acabamos de colocar todas sus cosas. Yo decidí darme una ducha, Pablo se quedó tumbado en el sofá tapado con una manta leyendo el Twitter. Tardé unos 30 minutos en ducharme, al salir vi que se quedó dormido, eran las 21:30 de la noche, me daba pena despertarlo, suponía que estaba cansado pero decidí despertarlo al menos para ofrecerle algo para cenar si tenía hambre.
–Hola guapo. –Susurré sigilosamente mientras acariciaba su pelo.
–Hola preciosa. –Sonrió.
–Eres un dormilón, ¿eh? me voy media hora a la ducha y te quedas dormido... –Reí.
–¿Yo? para nada, estaría descansando la vista, he estado leyendo a mis fans y se me habrá cansado la vista. –Reía.
–Ya, ya... oye, ¿Qué te apetece para cenar? –Pregunté.
–mmm... de eso me encargo yo, va. –Dijo levantándose del sofá.
–¿Seguro? está bien... –Aprobeché que Pablo se puso a hacer la cena y ordené algunos apuntes de la universidad que tenía por ahí.
–Aurora, la cena está lista, ¿Vienes? –Oi a Pablo desde la otra punta de la casa.
Salí de la habitación y al entrar en la cocina me lleve las manos a la cara a modo de sorpresa, Pablo había puesto velas por la mesa, flores... había un ambiente tranquilo, romántico, necesitaba estos momentos de tranquilidad a su lado. Había preparado todo tipo de comida.
–¿Te ha gustado la cena? –Me preguntó mientras ponía una de sus encantadoras sonrisas.
–Mucho, estaba todo muy rico. –Me levanté de la silla, lo agarré de la mano y me lo llevé al salón.
–Siéntate ahí un momento. –Le señalé con el dedo el sofá.
Fui a la habitación y rebusqué entre todos mis discos, me costó escoger uno, pero por fin encontré uno que siempre me había encantado, era de uno de mis cantantes preferidos, David Bustamante, le di al play y tendí mi mano para que se levantara, no perdió la sonrisa en ningún momento, ni yo tampoco.
–¿Bailas? –Reí.
–Claro. –Contestó
él mientras entrelazaba mis manos con sus manos. Comenzamos a bailar al
son de 'Bandera Blanca' era una bonita balada a dúo con Pastora soler.
Bailamos, reímos... durante un buen rato, fue una noche mágica, una de
las tantas inolvidables, estábamos algo cansados a si que nos fuimos a
dormir y como cada noche dormimos abrazados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario