1 semana después...
A la mañana siguiente desperté en aquella cama, la cual compartía con él... tras una semana sin su presencia seguía extrañando su todo su ser, la almohada todavía mantenía su dulce aroma. Me levanté con los ánimos por los suelos, y desayuné tranquilamente y sin prisas, hoy tenía ganas de casa. Estudié unas horas, en los próximos días iba a tener algún que otro examen difícil y debía ponerme las pilas. Mientras estudiaba sonó mi teléfono, era Pablo, decidí cogérselo:
–Hola. -Oí al otro lado del teléfono.
–No sé para que me llamarás, pero creo que te he dejado las cosas claras ya... -Contesté molesta.
–Lo sé, sé que he sido un cabronazo contigo, debí contártelo yo, pero tenía miedo...
–Eso deberías habértelo pensado antes de ponerte hasta atrás de alcohol y acostarse con Sara.
–No quiero hablar esto contigo por aquí, ¿puedo ir a verte? por favor...
–Pablo, no, sé como acabará esto, no quiero verte... -Aunque el fondo me moría de ganas de hacerlo, pero por el momento era mejor dejar las cosas así,
–Por favor... déjame explicarte, por favor Aurora, sólo te pido eso.
–Está bien... dejaré que te expliques.
–Gracias Aurora, en unos minutos estoy allí.
Me quedé pensativa, dudaba si había hecho lo correcto o no, ya daba igual, Pablo estaba de camino. Sonó el timbre, y allí estaba él, pantalones vaqueros, camiseta ajustada negra... estaba guapísimo, como siempre.
–Hola. -Me dio dos besos.
–Hola. -Me mostré cortante y fría.
–¿Puedo pasar?
–Adelante.
Entramos y nos sentamos en el salón...
–Aurora, estoy completamente destrozado, he cancelado toda la promoción...
–Pablo, los fans no tienen la culpa de lo que te pasa a ti en tú vida personal, no se merecen esto.
–Lo sé, pero quiero ocuparme de ti, recuperar el tiempo perdido, quiero que me perdones, quiero llegar a esta casa, nuestra casa, y que me beses, y me cuentes como te ha ido el día Aurora...
–Pablo no... esto se ha acabado ya, y lo tenemos que aceptar, yo te deseo lo mejor del mundo.
–Aurora, no me acosté con Sara por que quise, estaba hasta atrás de alcohol, no entiendo que me pasó, me sentía completamente abatido por lo tuyo con Salva, me arrepiento de lo que pasó con Sara, si pudiera retroceder el maldito tiempo... -Comenzó a llorar sin a penas terminar la frase.
–Eiii... no llores ¿Vale? se me parte el alma viendote así. -Sequé sus lágrimas.
–Aurora, tienes que creerme por favor, yo te quiero a ti... -Contestó sin dejar de llorar.
–Ven, no llores. -Lo acerqué a mi pecho y segundos después lo besé con dulzura.
–Me... me, ¿Me perdonas? -Dijo nervioso.
–Claro que te perdono tonto. -Ambos sonreímos.
Nos fundimos en un largo abrazo, se notaba que los dos deseábamos un reencuentro con nuestros besos y caricias de siempre... nos tumbamos en el sofá y simplemente nos mirábamos y sonreíamos. Poco después envié un WhatSapp a Sara y la cité en un bar no muy lejos de donde yo vivía, era hora de dejarla las cosas claras. No avisé a Pablo de que iba a salir, ya que se empeñaría en dejar las cosas como están, él siguió profundamente dormido, lo di un leve beso y salí de casa.
–Hola. -Me mostré firme.
–¿Tú eres Aurora, la ex novia de Pablo verdad? -Sonrió con una sonrisa que mostraba falsedad.
–Sí, soy Aurora, pero... ¿Ex? creo que te equivocas, y mucho...
–¿Cómo que me equivoco? Tú y él... ¿No...?
–No, Pablo y yo estamos juntos, si eso es lo que te interesa saber... sé que me contaste lo que pasó aquella noche para joder a Pablo y sobre todo para joder nuestra maravillosa relación, porque... ¿Sabes unas cosa? en el fondo, te mueres de envidia de que tú no seas la que ocupe mi lugar en su vida... y si, tenemos nuestros problemas, como todas las parejas, pero te repito, nuestra relación es maravillosa, es, y será porque lo nuestro será para siempre, en el fondo te agradezco que hagas estos 'espectáculos' porque haces que mi relación con él se refuerce más.
–¿Ya te ha vendido el cuento de que sólo te quiere a ti verdad? venga ya... -Empezó a reír, en el fondo sabía que mis palabras la herían.
–Lo que a mi me diga, y lo que yo me crea, no te incumbe... yo no te he citado aquí para contarte mi vida, te he llamado para que ahora que ya sabes que estamos juntos de nuevo, no intentes volver a joder nuestra relación, y espero que tampoco se te ocurra escribirle nada, ¿entiendes?
–Si Pablo se acostó conmigo fue porque quiso, que no te venda el cuento de que no lo hizo conscientemente, él sigue sintiendo algo por mi.
–¿Quieres un consejo 'amiga'? no te engañes, las dos sabemos que él estaba borracho, y que no te quiere... te quiso en un futuro, pero ahora te puedo asegurar que no tiene ningún sentimiento hacía ti, sólo tenía uno, el de amistad, y tú te encargaste de romperlo cuando me contaste aquello, ahora ya ni eso.
–Yo no me encargué de romper nada, fue él quién me usó para una noche.
–Culpable tú por bajarte las bragas tan rápido. No tengo más que decirte, espero que de ahora en adelante, ni le llames, ni le hables por WhatSapp, ¿Te queda claro? no te lo diré dos veces.
Ahhh y... ¿Por qué me preguntas si era Aurora, la ex novia de Pablo, novia o no novia, ya creo que me conoces suficiente para reconocerme... no me creo tus cuentos Sara, y te repito, más te vale que no intentes hacer nada nuevo para amargar a Pablo...
Me levanté con la cabeza bien alta y me marché de allí, dejándola con la palabra en la boca. Eran las 20:00 H de la tarde, Pablo estaría preocupado, por lo tanto aceleré el paso para llegar lo antes posible.
–¿Hola? -Dije nada más abrir la puerta.
–Hola amor. -Vino rápidamente a saludarme cariñosamente.
–Hola cielo, ¿Qué tal tú siesta?
–Mi siesta bien, pero cuando desperté ya no estabas... ¿dónde fuiste?
–No te voy a mentir, he ido a hablar con Sara, tenía que decirla 4 cosas.
–No debías de haberlo hecho...
–¿Por qué Pablo? es ella quién tiene que entender que en esta historia sobra.
–Sara es muy terca, volverá a intentarlo, inventará cosas, la conozco y...
–Shhh... no tienes de que preocuparte, la he dejado más que claro que tú dueña soy yo. -Reí con eso último que dije.
–Gracias por quererme así, y ser conmigo así de generosa, gracias por darme otra oportunidad... -Sonrió acariciando mis mejillas.
–¿Acaso creías que te iba a dejar libre para que una lagartona ocupase mi lugar? ni loca... yo los para siempre, los cumplo y contigo será así.
–Yo sólo quiero hacerte feliz.
–Ya lo haces tontito... bésame. -Le pedí acariciando sus manos.
Nos besamos como dos locos enamorados, con pasión, con amor... por fin las cosas volverían a ser igual que antes, no me imaginaba una vida sin él, él le da aliento a mi vida...
Narrado por Pablo:
En estos momentos, me siento completamente feliz, vuelvo a sentirme completo, he vuelto con ella, la mujer de mi vida, por la que hago cualquier cosa. No me cabe duda de que ella siente las mismas cosas por mi, no tengo dudas, quiero pasar el resto de mi vida a su lado. No quiero hacer nada más que tumbarme a su lado en el sofá y jugar con su pelo, quiero sus caricias recorriendo lentamente mi piel, entrelazar mis manos con su pelo perdiéndome en ese aroma que me vuelve completamente loco. Quiero hacerla mía una y otra vez.
Sentados en el sofá me pierdo en su cuello, poso mis labios en su cuello, provocando que su piel se erice al sentir mis caricias, me dejó llevar dulcemente, ella no se impone y también se deja llevar por el deseo que desatan nuestros cuerpos, piden nuevamente juntarse y fusionarse solamente en uno.
Narrado por Aurora:
Me dejo llevar por las caricias que recorren mi cuerpo, el deseo me llama otra vez... Pablo me coge en brazos y me lleva
hasta nuestra cama, desliza sus manos por mis caderas, besando
suavemente cada parte de piel, sin dejar nada atrás, lo hace con
cuidado, con cariño, con mucho amor... me baja la cremallera del vestido despacio, sin dejar de besarme, sin prisa... tira de él para bajo hasta deshacerse de él, desabrocha con delicadeza el broche del sujetador hasta que por fin logra quitarmelo del todo. Ahora soy yo quién toma las riendas, desabrocho el botón de su pantalón hasta que cae al suelo, acto seguido meto mis manos por debajo de su camiseta, la subo hasta sus brazos y él me ayuda a deshacerme de ésta. Ya estamos ambos completamente desnudos, vivimos nuevamente una de esas noches donde me hace completamente suya, donde solo se oye nuestra respiración agitada...
Me quedo apoyada en su pecho, acariciándolo con la punta de mis dedos, sin decir nada. Minutos después se levanta de la cama
–¿Te ha venido la inspiración para componer? -Reí.
–Quiero dedicarte una de mis canciones. -Sonrió.
Comenzó con aquellos maravillosos acordes de aquella maravillosa canción 'Tanto'.
-Enséñame a rozarte lento, quiero aprender a quererte de nuevo...
Cada detalle de Pablo me alucinaba más, era un un amor... acabó de tocar la canción, no sabía que hacer, ni decir, me quedé completamente sorprendida, era algo que no me esperaba, me emocioné.
–¿Te ha gustado mi niña? -Preguntó mientras secaba mis lágrimas con sus dedos.
–No hay nada que no me guste viniendo de ti, gracias. -Lo besé.
–Te amo mi princesa.
–Y yo a ti mi príncipe.
Tras aquél momento mágico, nos quedamos dormidos, tanto el uno como el otro necesitabamos descansar, había sido un día agotador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario