3.1.13

Cap. 51: Beso bajo la lluvia...

Narrado por Pablo:

Abro los ojos, miro el reloj para comprobar la hora, acto seguido miro al otro lado de la almohada, ella sigue dormida, a penas se mueve, no quiero despertarla, me quedo como un tonto observando como duerme sin hacer ningún tipo de ruido que pueda alterar el sueño de mi princesa, sonrío y pienso una vez más lo afortunado que soy por tenerla a mi lado. Hoy me he levantado pensativo, reflexivo... opto por abrir la ventana de la habitación y asomarme a ésta para volver a sentir esa brisa mañanera que tanto me gusta y que acaricia mi cara. Llevo minutos ahí, observando cada movimiento que se produce fuera del spá, siento como unos brazos rodean mi cintura con fuerza, es ella, sonrío y suspiro... acto seguido oigo su preciosa voz cerca de mi oído.

–Buenos días mi amor. -Me giro para mirarla fijamente a los ojos y acto seguido retiro el pelo de su cara que el viento ha movido...
–Buenos días mi princesa ¿Cómo has dormido? -Acaricio sus manos.
–A tú lado nunca se duerme mal. -Ríe y me uno a su rísa.
–Anda ya... ¿pedimos algo para desayunar? -Pregunto.
–Claro. -Sonríe.

Pedimos el desayuno y nos lo trajeron a la habitación, nos sentamos en la cama y desayunamos, no pronunciamos a penas palabras, las miradas, las sonrísas hablaban por nosotros.

–¿Quieres bajar al spá o prefieres que vayamos a pasear? -Pregunto.
–Pues no sé eh... no sé si será bueno que vuelvas a bajar al spá con ese bañador que te hace tan sexy, provocarás infartos... -Rió.
–Uiuiui... parece que mi niña se ha levantado un pelín picarona. -Río tras pronunciar aquello.
–¿Yo picarona? eres tú quién te pasas el día provocando. -Sonrió.
–Anda ya... ¿te parece si bajamos al spá un rato y luego vamos a comer a algún restaurante del pueblo?
–Perfecto, espérame aquí, voy a ponerme el bikini y vengo. -Se acerca a mi y me besa una vez más.

Narrado por Aurora:

De buena mañana Pablo y yo ya hemos empezado con alguna que otra rísa por medio, adoraba aquellos momentos. Vamos a bajar al spá un rato y después iremos a comer a un restaurante del pueblo. Añoraba estos momentos donde no había ninguna cámara detrás de Pablo y de mi, ambos necesitabamos un poco de intimidad. Ya estabamos los dos listos para ir a rejarnos un rato. Estuvimos un buen rato metidos en una de esas gigantescas piscinas con chorros relajantes, se respiraba tanta paz... de vez en cuando veía a Pablo morderse el labio, lo miraba y sonreía, eran momentos únicos. Subimos nuevamente a la habitación, tomamos una ducha para ir a comer, opté por un short y una camiseta básica de tirantes con unas manoletinas, quería estar cómoda. Pablo se puso unos pantalones vaqueros con una de sus camisas apretadas que tan bien le sentaban. Fuimos caminando por todo el pueblo, de vez en cuando nos parabamos en los sitios que más nos llamaban la atención, Pablo sacó el Iphone y hizo una foto a un precioso parquecito que había en la plaza del pueblo, la subió a Twitter:

Familia, mirad en que lugar más bonito estoy... besos enormes, feliz tarde.

Encontramos un pequeño restaurante, no muy lejos de donde se encontraba el spá, pedimos algo normalito, Solomillo con patatas, una vez más se generó un pequeño dilema con el pago de la comida, Pablo es un auténtico cabezota se empeñó en pagar la cuenta una vez más, y no me dejó a mi hacerlo. Al salir del restaurante comenzó a llover, para colmo no teníamos paraguas, se me ocurrió hacer uno de mis sueños realidad.

–¿Sabes una cosa Pablo? uno de mis sueños que tenía en mi lista de cosas a cumplir, es un beso bajo la lluvia.
–¿Sí? pues yo te ayudaré a llevar a cabo ese sueño... -Se acercó a mi y rodeó con sus brazos mi cintura, poco a poco, sin prisas, posó una vez más sus labios con los míos, un beso cálido, con pasión y con sabor a 'te quiero'.
–¿Te ha gustado mi niña? -Formuló esa pregunta y después sonrió.
–Como para no gustarme... tus besos saben bien hasta mojados. -Reí.

Seguimos caminando y por fín paró la lluvia, llegamos empapados a la habitación del hotel, a Pablo le sonó el móvil, me hizo un gesto de que bajaba a la calle a atender la llamada, yo me cambié de ropa, me puse un pijama para estar cómoda ya que hacía demasiado frío como para volver a salir a la calle, seguramente pediríamos la cena a la habitación. Pablo tardó varios minutos en volver a subir...

–Perdona cielo, era Manuel que tenía que comentarme algunas cosillas.
–No te preocupes amor, yo ya me he cambiado de ropa, estaba empapada.
–Yo también me voy a cambiar, ahora vengo y ajustamos cuentas... -Dijo dirigiéndose al cuarto de baño con la ropa de cambio y levantando la ceja pícaramente.

Mientras Pablo se ponía cómodo, decidí llamar a recepción para pedir que nos subieran una botella de tequila. Subieron la botella, y la dejé sobre la mesilla de noche. Pablo salió del baño, se sentó a mi lado y una vez más rodeé su cuello, y lo besé en el cuello, su punto débil...

–Vas a terminar por volverme loco. -Susurró

Cojo la botella de tequila de la mesilla de noche, sirvo una copa de ésta para él y otra para mi, se la doy, y ambos bebemos de ésta a la vez. Con una copa parece ser no suficiente, la botella a punto de acabarse y nosotros ya algo contentillos.

–Me encantas -Le digo cerca de su oído y jugando con su pelo, los efectos por el alcohol empiezan a notarse. Se gira, me mira sonrientemente, y acto seguido me acerca contra su cuerpo, me besa apasionadamente, no me niego, es más me dejo llevar...
Me tumba en la cama con cuidado, posa los vasos de chupito en la mesilla, deslizo mis manos por debajo de su camiseta, me deshago de ella sin problema alguno, desabrocho el botón de su pantalón y tiro de ellos hasta quitarselos del todo, ahora es él quien toma las riendas, me besa descontroladamente, juega con mi pelo, se deshace de mi camiseta, besa cada parte de mi cuerpo con amor, mucho amor, lo siento y lo noto, tira de mi pantalón hasta lograr quitarmelo... juego con su pelo, de vez en cuando beso su cuello, noto su respiración un tanto agitada, la mía casi igual, aún así me dejo llevar una vez más, no tenéis ni idea de lo que he anhelado su cuerpo... me hace sentir sumamente especial cuando me tiene entre sus brazos... una vez más, una noche mágica para recordar...

2 comentarios:

  1. aurora me encanta tu blog y con solo leer este capitulo me a gustado mucho espero que escribas mas eeh un beso guapa(:

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola Maria Lara! Esta historia la llevamos dos personas, ambas escribimos, por lo cual no soy la única que se curra esta historia, no obstante claro que seguiremos adelante con la historia, gracias por leer y por tus palabras, un besazo.

    ResponderEliminar