Me despierto a la mañana siguiente y me froto los ojos, miro a mi derecha pero Aurora ya no permanece a mi lado... me ha dejado una nota en mi mesilla de noche, dice así:
Buenos días príncipe, he salido un momento, vuelvo enseguida
te quiere, Aurora.
Al lado de la nota que dejó encima de mi mesilla, tiene su móvil cargando, lo miro un tanto inquieto y se me ocurre algo, algo que espero que la guste. Miro la agenda de éste y rebusco entre sus contactos, necesito encontrar el número de Marta para llamarla antes de que llegue Aurora, quiero preparar una fiesta a Aurora, y se lo importante que es para ella, no puede faltar su presencia. Logro dar con éste, tarda varios segundos en cogerme el teléfono pero lo hace.
–¿Si? -Pregunta con una bonita voz.
–Hola, ¿Eres Marta? -Formulo para comprobar que sea ella y no otra.
–Sí, soy yo, ¿Quién es?
–Marta, soy Pablo el novio de Aurora... ¿Te acuerdas?
–¡Pablo! claro que me acuerdo... ¿qué tal?
–Genial, tengo que comentarte algo...
–Claro, dime.
–¿Qué te parece que le organicemos una pequeña fiesta mañana a Aurora y te vienes?
–Iria encantada Pablo, pero tengo a dos amigas mías en mi casa, han venido ha hacerme una visita y no creo que sería ético dejarlas tiradas...
–¿Cuántas son?
–dos
–Si quieres podéis venir las tres, no hay ningún problema, ni si quiera tenéis que buscar hotel donde dormir, aquí tenemos camas suficientes.
–Me parece perfecto, muchas gracias Pablo, gracias.
–No me tienes que dar las gracias, Aurora está como loca por verte... ¿cuándo llegáis?
–Pues mañana por la mañana a eso de las 9 de la mañana.
–Genial, os paso a buscar al aeropuerto ¿vale? tengo que comentarte unas cosas.
–Vale, hasta mañana entonces, un beso Pablo.
Cuelgo el teléfono y comienzo a preparar todo, será mañana por la noche, tampoco quiero que venga demasiada gente. Marco los números de algunos de sus amigos y todos aceptan encantados de venir, después llamo a mis padres y a mi hermana Casilda para que se vengan también con mi sobrina... Aurora adora a esa pequeña trasto, opto por invitar a algunos amigos míos que también aceptan sin problema alguno. Oigo la puerta y dejo nuevamente su móvil donde estaba para evitar que me descubriera y se fuera todo al garete. Cojo mi Iphone y disimulo haciéndola creer que miro el Twitter.
–Hola amor. -Se acerca y se sienta a mi lado, me besa con dulzura.
–Buenos días mi bella princesa... -Sonrío
–¿Qué te parece si mañana vamos a cenar por ahí?
–Cielo, lo siento, mañana tengo reunión con el equipo... lo siento. -Miento, en realidad tengo que comprar varias cosas antes de la fiesta, y antes de todo eso ir a buscar a las chicas al aeropuerto.
–Oh vaya... entonces quedaré con las chicas. -Dice un tanto desilusionada, en el fondo no se imagina nada de lo que la espera...
–Lo siento mi niña... tengo que madrugar para ir a grabar entrevistas. -Vuelvo a mentir.
–Tranquilo cielo, el trabajo, trabajo es... ya saldremos a cenar en otra ocasión.
Narrado por Aurora:
Me he despertado y he salido a hacer unas cuantas cosas, cuando he vuelto ya a casa Pablo ya estaba despierto. Le propongo ir a cenar mañana por la noche pero parece que mañana tiene trabajo. Se me ocurre llamar a mis amigas para hacer planes con éstas. Llamo a Nerea para que le comunique al resto.
–¿Nere? ¿Os parece si mañana quedamos por la noche y vamos a cenar? ¿No podéis? vaya... si claro, en otra ocasión será, adiós, besos.
Ninguna de mis amigas puede quedar, parece increíble pero cierto... normalmente alguna siempre puede, supongo que será que han quedado con sus respectivos novios o simplemente tienen que estudiar. No le doy importancia, iré a la biblioteca a estudiar. La mañana transcurre tranquila, Pablo tiene el día libre, preparo algo para comer, un arroz con tomate, como podéis comprobar es algo bien sencillo, pero mi fuente no es cocinar... lo bueno que tiene es que sea lo que sea nunca se queja. Me ayuda a fregar los platos y después nos echamos una siesta, nos despertamos a eso de las 20:00 h, ninguno de los dos tenemos hambre, por lo que no cenamos... nos sentamos en el sofá y vemos una película hasta que el sueño nos vence y decidimos irnos a dormir, tenía pensado madrugar y salir a hacer algo de compra y por la tarde me acercaría a la biblioteca, ya que probablemente Pablo iba a estar fuera de casa todo el día.
Narrado por Pablo:
Me despierto, la doy un leve beso en sus mejillas y me voy a la ducha... son las 8:30 h de la mañana, tengo el tiempo justo para vestirme y salir pitando dirección al aeropuerto en busca de las chicas. Aurora estaría en casa toda la tarde y supongo que por la tarde iría a algún sitio, a si que dejaré a las chicas en mi piso hasta por la tarde que las pase a buscar. Agarro el Iphone, llaves, cartera y pongo rumbo al coche para ir en su busca, llego justo a tiempo, son las 8:50 justo, faltaban diez minutos para su llegada... me siento en uno de esos incómodos bancos que hay en los aeropuertos para hacer la espera más amena. Hay están, tres chicas altas, morenas y con una buena figura... se acercan a mi, lucen una preciosa sonrisa.
–Hola preciosa. -Me acerco y beso a Marta primero para que después ella misma comience una presentación ya que a las otras no las conozco.
–¡Pablo! mira estas son Salcy y Ángela mis amigas.
–Hola. -Pronuncian con una voz un poco temblorosa.
–¿Qué tal? encantado. -Sonríen.
–Lo mismo, encantadas -Vuelven a sonreir
Como buen caballero las ayudo con sus maletas, nos montamos en el coche camino a mi piso. Llegamos a éste y vuelvo a ayudarlas con el equipaje. Introduzco la llave en la cerradura y entramos al 'hall' de la entrada.
–Os he traído aquí porque Aurora está en casa, y no tendría gracia alguna que os viera antes de la fiesta...
–Vale, tranquilo Pablo... vete a donde tengas que ir, que de aquí no nos movemos. -Contesta Marta sonrientemente.
–¿Os gusta David Bustamante? -Formulo
–Nos encanta, es un auténtico honor que sea de nuestra tierra... -Contestan.
–Uau... entonces... ¿Quereis ir con Aurora pasado mañana a su concierto? entraréis también a su camerino.
–¿En serio Pablo? -Pregunta una de ellas, el resto muestran caras de impacto.
–Si, compré una para mi y otra para Aurora, no tendré ningún problema en conseguir otras tres para vosotras. -Sonrío.
–¡Gracias Pablo! -Pronuncian las tres al unisono, lucen una radiante sonrisa.
–Gracias a vosotras por venir aquí, estoy segura de que a Aurora la caerán bien Salcy y Ángela, sois encantadoras las tres, tengo que ir a terminar de comprar cosas para la fiesta... ¿esta tarde a eso de las 18:00 h paso a por vosotras vale? -Me acerco y las beso.
Con ellas ya en casa, llamo a Casilda para que me acompañe a comprarla un vestido a Aurora... no duda en hacerlo, es como mi ángel de la guarda. Paso por casa a por ella, Sofía se quedará con mi madre.
–Hola Casilda.-Entra en el coche, y la beso cariñosamente.
–Hola hermanito, y bien... ¿dónde quieres que vayamos a comprar el vestido de Aurora? -Me pregunta sonrientemente
–¿A mi me preguntas? eso lo sabrás tú que eres mujer... yo no entiendo nada de tiendas ni de vestidos -Suelto una carcajada y Casilda ríe.
Me lleva a una de las mejores tiendas de Málaga, quiero que mi princesa tenga el vestido más bonito esta noche, no celebramos nada, pero aún así quiero que se vea feliz. La dependienta nos muestra unos cuantos, casi que prefiero dejarlo en manos de Casilda, ella sabrá más de moda que yo. En ocasiones Casilda pone gesto de disgusto con lo que la dependienta nos enseña, hasta que por fín ve uno que parece ser de su interés, lo coje me mira y sonríe y pronuncia...
–Este es perfecto. -Mi hermana tenía un buenísimo gusto sin duda, era precioso... era un palabra de honor rojo pasión con un lazo en uno de los costados. Optamos por ese. Lo difícil ya estaba hecho... ahora nos faltaba los zapatos, cosa que también dejaré en manos de Casilda. Tras ver pasar y pasar vestidos por la manos de Casilda y la dependienta, veo unos que me llaman totalmente la atención... eran simples, pero estoy seguro de que la gustarán, tenían bastante tacón como a ella la gustan, negros...
–Estos, la gustarán lo sé. -Sonrío, y mi hermana no pone pegas, noto que también la gustan. Salimos de la tienda con el vestido y los zapatos, le agradezco a Casilda que me acompañase a comprárselo.
–Gracias Casilda, sin ti no tendría ni idea de que vestido comprarla... -Sonrío.
–Hermanito... siempre estaré aquí, recuérdarlo, es un placer haberte acompañado.
–Gracias, espero que mañana no faltéis...
–Claro que no, hasta mañana Pablo. -Sale del coche y se despide con la mano. He invitado a mis padres, a mi sobrina y a mi hermana, me duele no poder invitar a Salva pero no quiero verle, no se me ha pasado el cabreo, y así será mejor al menos por el momento. Dejo el vestido por el momento en el coche para que no lo vea, vuelvo a casa justo para la hora de la comida, allí está ella, no os podéis hacer la idea de lo que me encanta llegar a casa y que esté ella allí, maravilloso.
–No te esperaba para comer... -Me mira y me sonríe.
–No te preocupes, me frío algo rápido, tengo que ir a ver a Manuel. -Vuelvo a mentir.
–Cielo, yo me voy a vestir y iré a la biblioteca un rato a estudiar ¿si? -Me besa y se despide.
–Vale mi niña, que te sea leve. -Me vuelvo a acercar a ella y la vuelvo a besar.
Aprovechando que ahora estaré sólo durante unas cuantas horas, bajo al coche y con cuidado subo el vestido con los zapatos, lo guardo en su armario por se acaso vuelve antes y lo descubre antes de que lleguen los invitados. Todo casi listo... ahora faltaba lo principal, comida y bebida... llamo al súper y pido que por favor me lo manden a casa. Pocos minutos después me lo traen como he pedido, coloco todo tipo de bebida y comida en la mesa, saco vasos y copas... ya estaba casi todo listo. No he comido aún, ni lo haré, tengo bastantes nervios en el estómago, quiero que salga esto bien, y espero que así sea. Saco mi americana gris del armario, una camiseta negra ajustada y un pantalón blanco, me visto sin prisa alguna ya que son aún las 17:30 de la tarde. Hago tiempo mirando mi Twitter y respondiendo a las fans hasta que llega la hora. Cojo nuevamente el coche y voy en su busca, me abren la puerta con una gran sonrisa, estaban guapísimas, se lo hago saber.
–Qué guapas estáis... -Me acerco y las beso a forma de saludo.
–Gracias, tú también estás muy guapo. -Pronuncia una de ellas.
–Ahora vámonos, y vosotras no le digáis nada de que vais a ir al concierto... será sorpresa.
–Tranquilo, nosotras no diremos nada. -Sonríen
Bajamos y montamos en el coche, nuevamente ponemos rumbo a nuestra casa, son las 18:30 de la tarde, en breves los invitados comenzarán a llegar...
Tanto Ángela como Salcy son personajes reales, os lo dedico a vosotras dos por estar ahí siempre, os quiero.
–¿Si? -Pregunta con una bonita voz.
–Hola, ¿Eres Marta? -Formulo para comprobar que sea ella y no otra.
–Sí, soy yo, ¿Quién es?
–Marta, soy Pablo el novio de Aurora... ¿Te acuerdas?
–¡Pablo! claro que me acuerdo... ¿qué tal?
–Genial, tengo que comentarte algo...
–Claro, dime.
–¿Qué te parece que le organicemos una pequeña fiesta mañana a Aurora y te vienes?
–Iria encantada Pablo, pero tengo a dos amigas mías en mi casa, han venido ha hacerme una visita y no creo que sería ético dejarlas tiradas...
–¿Cuántas son?
–dos
–Si quieres podéis venir las tres, no hay ningún problema, ni si quiera tenéis que buscar hotel donde dormir, aquí tenemos camas suficientes.
–Me parece perfecto, muchas gracias Pablo, gracias.
–No me tienes que dar las gracias, Aurora está como loca por verte... ¿cuándo llegáis?
–Pues mañana por la mañana a eso de las 9 de la mañana.
–Genial, os paso a buscar al aeropuerto ¿vale? tengo que comentarte unas cosas.
–Vale, hasta mañana entonces, un beso Pablo.
Cuelgo el teléfono y comienzo a preparar todo, será mañana por la noche, tampoco quiero que venga demasiada gente. Marco los números de algunos de sus amigos y todos aceptan encantados de venir, después llamo a mis padres y a mi hermana Casilda para que se vengan también con mi sobrina... Aurora adora a esa pequeña trasto, opto por invitar a algunos amigos míos que también aceptan sin problema alguno. Oigo la puerta y dejo nuevamente su móvil donde estaba para evitar que me descubriera y se fuera todo al garete. Cojo mi Iphone y disimulo haciéndola creer que miro el Twitter.
–Hola amor. -Se acerca y se sienta a mi lado, me besa con dulzura.
–Buenos días mi bella princesa... -Sonrío
–¿Qué te parece si mañana vamos a cenar por ahí?
–Cielo, lo siento, mañana tengo reunión con el equipo... lo siento. -Miento, en realidad tengo que comprar varias cosas antes de la fiesta, y antes de todo eso ir a buscar a las chicas al aeropuerto.
–Oh vaya... entonces quedaré con las chicas. -Dice un tanto desilusionada, en el fondo no se imagina nada de lo que la espera...
–Lo siento mi niña... tengo que madrugar para ir a grabar entrevistas. -Vuelvo a mentir.
–Tranquilo cielo, el trabajo, trabajo es... ya saldremos a cenar en otra ocasión.
Narrado por Aurora:
Me he despertado y he salido a hacer unas cuantas cosas, cuando he vuelto ya a casa Pablo ya estaba despierto. Le propongo ir a cenar mañana por la noche pero parece que mañana tiene trabajo. Se me ocurre llamar a mis amigas para hacer planes con éstas. Llamo a Nerea para que le comunique al resto.
–¿Nere? ¿Os parece si mañana quedamos por la noche y vamos a cenar? ¿No podéis? vaya... si claro, en otra ocasión será, adiós, besos.
Ninguna de mis amigas puede quedar, parece increíble pero cierto... normalmente alguna siempre puede, supongo que será que han quedado con sus respectivos novios o simplemente tienen que estudiar. No le doy importancia, iré a la biblioteca a estudiar. La mañana transcurre tranquila, Pablo tiene el día libre, preparo algo para comer, un arroz con tomate, como podéis comprobar es algo bien sencillo, pero mi fuente no es cocinar... lo bueno que tiene es que sea lo que sea nunca se queja. Me ayuda a fregar los platos y después nos echamos una siesta, nos despertamos a eso de las 20:00 h, ninguno de los dos tenemos hambre, por lo que no cenamos... nos sentamos en el sofá y vemos una película hasta que el sueño nos vence y decidimos irnos a dormir, tenía pensado madrugar y salir a hacer algo de compra y por la tarde me acercaría a la biblioteca, ya que probablemente Pablo iba a estar fuera de casa todo el día.
Narrado por Pablo:
Me despierto, la doy un leve beso en sus mejillas y me voy a la ducha... son las 8:30 h de la mañana, tengo el tiempo justo para vestirme y salir pitando dirección al aeropuerto en busca de las chicas. Aurora estaría en casa toda la tarde y supongo que por la tarde iría a algún sitio, a si que dejaré a las chicas en mi piso hasta por la tarde que las pase a buscar. Agarro el Iphone, llaves, cartera y pongo rumbo al coche para ir en su busca, llego justo a tiempo, son las 8:50 justo, faltaban diez minutos para su llegada... me siento en uno de esos incómodos bancos que hay en los aeropuertos para hacer la espera más amena. Hay están, tres chicas altas, morenas y con una buena figura... se acercan a mi, lucen una preciosa sonrisa.
–Hola preciosa. -Me acerco y beso a Marta primero para que después ella misma comience una presentación ya que a las otras no las conozco.
–¡Pablo! mira estas son Salcy y Ángela mis amigas.
–Hola. -Pronuncian con una voz un poco temblorosa.
–¿Qué tal? encantado. -Sonríen.
–Lo mismo, encantadas -Vuelven a sonreir
Como buen caballero las ayudo con sus maletas, nos montamos en el coche camino a mi piso. Llegamos a éste y vuelvo a ayudarlas con el equipaje. Introduzco la llave en la cerradura y entramos al 'hall' de la entrada.
–Os he traído aquí porque Aurora está en casa, y no tendría gracia alguna que os viera antes de la fiesta...
–Vale, tranquilo Pablo... vete a donde tengas que ir, que de aquí no nos movemos. -Contesta Marta sonrientemente.
–¿Os gusta David Bustamante? -Formulo
–Nos encanta, es un auténtico honor que sea de nuestra tierra... -Contestan.
–Uau... entonces... ¿Quereis ir con Aurora pasado mañana a su concierto? entraréis también a su camerino.
–¿En serio Pablo? -Pregunta una de ellas, el resto muestran caras de impacto.
–Si, compré una para mi y otra para Aurora, no tendré ningún problema en conseguir otras tres para vosotras. -Sonrío.
–¡Gracias Pablo! -Pronuncian las tres al unisono, lucen una radiante sonrisa.
–Gracias a vosotras por venir aquí, estoy segura de que a Aurora la caerán bien Salcy y Ángela, sois encantadoras las tres, tengo que ir a terminar de comprar cosas para la fiesta... ¿esta tarde a eso de las 18:00 h paso a por vosotras vale? -Me acerco y las beso.
Con ellas ya en casa, llamo a Casilda para que me acompañe a comprarla un vestido a Aurora... no duda en hacerlo, es como mi ángel de la guarda. Paso por casa a por ella, Sofía se quedará con mi madre.
–Hola Casilda.-Entra en el coche, y la beso cariñosamente.
–Hola hermanito, y bien... ¿dónde quieres que vayamos a comprar el vestido de Aurora? -Me pregunta sonrientemente
–¿A mi me preguntas? eso lo sabrás tú que eres mujer... yo no entiendo nada de tiendas ni de vestidos -Suelto una carcajada y Casilda ríe.
Me lleva a una de las mejores tiendas de Málaga, quiero que mi princesa tenga el vestido más bonito esta noche, no celebramos nada, pero aún así quiero que se vea feliz. La dependienta nos muestra unos cuantos, casi que prefiero dejarlo en manos de Casilda, ella sabrá más de moda que yo. En ocasiones Casilda pone gesto de disgusto con lo que la dependienta nos enseña, hasta que por fín ve uno que parece ser de su interés, lo coje me mira y sonríe y pronuncia...
–Este es perfecto. -Mi hermana tenía un buenísimo gusto sin duda, era precioso... era un palabra de honor rojo pasión con un lazo en uno de los costados. Optamos por ese. Lo difícil ya estaba hecho... ahora nos faltaba los zapatos, cosa que también dejaré en manos de Casilda. Tras ver pasar y pasar vestidos por la manos de Casilda y la dependienta, veo unos que me llaman totalmente la atención... eran simples, pero estoy seguro de que la gustarán, tenían bastante tacón como a ella la gustan, negros...
–Estos, la gustarán lo sé. -Sonrío, y mi hermana no pone pegas, noto que también la gustan. Salimos de la tienda con el vestido y los zapatos, le agradezco a Casilda que me acompañase a comprárselo.
–Gracias Casilda, sin ti no tendría ni idea de que vestido comprarla... -Sonrío.
–Hermanito... siempre estaré aquí, recuérdarlo, es un placer haberte acompañado.
–Gracias, espero que mañana no faltéis...
–Claro que no, hasta mañana Pablo. -Sale del coche y se despide con la mano. He invitado a mis padres, a mi sobrina y a mi hermana, me duele no poder invitar a Salva pero no quiero verle, no se me ha pasado el cabreo, y así será mejor al menos por el momento. Dejo el vestido por el momento en el coche para que no lo vea, vuelvo a casa justo para la hora de la comida, allí está ella, no os podéis hacer la idea de lo que me encanta llegar a casa y que esté ella allí, maravilloso.
–No te esperaba para comer... -Me mira y me sonríe.
–No te preocupes, me frío algo rápido, tengo que ir a ver a Manuel. -Vuelvo a mentir.
–Cielo, yo me voy a vestir y iré a la biblioteca un rato a estudiar ¿si? -Me besa y se despide.
–Vale mi niña, que te sea leve. -Me vuelvo a acercar a ella y la vuelvo a besar.
Aprovechando que ahora estaré sólo durante unas cuantas horas, bajo al coche y con cuidado subo el vestido con los zapatos, lo guardo en su armario por se acaso vuelve antes y lo descubre antes de que lleguen los invitados. Todo casi listo... ahora faltaba lo principal, comida y bebida... llamo al súper y pido que por favor me lo manden a casa. Pocos minutos después me lo traen como he pedido, coloco todo tipo de bebida y comida en la mesa, saco vasos y copas... ya estaba casi todo listo. No he comido aún, ni lo haré, tengo bastantes nervios en el estómago, quiero que salga esto bien, y espero que así sea. Saco mi americana gris del armario, una camiseta negra ajustada y un pantalón blanco, me visto sin prisa alguna ya que son aún las 17:30 de la tarde. Hago tiempo mirando mi Twitter y respondiendo a las fans hasta que llega la hora. Cojo nuevamente el coche y voy en su busca, me abren la puerta con una gran sonrisa, estaban guapísimas, se lo hago saber.
–Qué guapas estáis... -Me acerco y las beso a forma de saludo.
–Gracias, tú también estás muy guapo. -Pronuncia una de ellas.
–Ahora vámonos, y vosotras no le digáis nada de que vais a ir al concierto... será sorpresa.
–Tranquilo, nosotras no diremos nada. -Sonríen
Bajamos y montamos en el coche, nuevamente ponemos rumbo a nuestra casa, son las 18:30 de la tarde, en breves los invitados comenzarán a llegar...
Tanto Ángela como Salcy son personajes reales, os lo dedico a vosotras dos por estar ahí siempre, os quiero.
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