30.1.13

Cap. 57: Noche mágica

Narrado por Aurora:

Ha sido una noche bastante complicada... parece que el destino esté en mi contra... estoy tumbada en la cama, mantengo los ojos abiertos como platos, a mi lado permanece Pablo quién está dormido como un auténtico tronco, mi cabeza no sabe parar de pensar en lo ocurrido... mi cabeza ahora mismo es un verdadero comecocos...  me pide constantemente que vaya en busca de Sara y la de un buen escarmiento para que aprenda a no meterse con las cosas de los demás... esta vez controlaré mis impulsos y no lo haré, no lo haré por Pablo, no quiero perjudicarle más esa imbécil es capaz de vender algo a alguna entrevista, no tiene escrúpulo alguno... agarro el edredón con mis manos demostrando mi rabia contenida... lo suelto y miro a mi derecha. Decido dejar todo atrás, hacer un borrón y cuenta nueva, no todo estaba siendo negativo, Marta ha venido con sus amigas, las cuales son fantásticas, esta noche conocería a mi cantante favorito y sobre todo lo mejor... tener a Pablo a mi lado, es algo que no se puede explicar con palabras. Me acerco a él, me aferro a su cuello, su olor me invade completamente... cierro los ojos y me dejo llevar por su fragancia... sonríe como un niño travieso, abre sus preciosos ojos y se los frota, me separo de él para no atosigarle, sin pensárselo dos veces, agarra mi cintura y me atrae otra vez contra su cuerpo, se muerde el labio y vuelve a soltar una de sus sonrisas pícaras, las cuales adoro, suelto la goma del pelo que recoge mi pelo y me siento en su torso, su cuerpo permanece en la cama tumbado.  Sus manos juegan con mi pelo y con los tirantes de mi camiseta, desliza sus manos por dentro de ésta hasta deshacerse del todo de ella, sin darme cuenta yo estoy abajo y el arriba, no para de besarme, la locura se vuelve a desatar, mis brazos acarician su torso que mantiene aún envuelto por la camiseta, desabrocho su cinturón con cuidado, se aferra contra mi pecho, me besa por cada parte de mi cuerpo sin dejar nada atrás... las caricias y los besos son la melodía de nuestra habitación en este instante, tiro de su camiseta con cierta brusquedad y a la vez con amor, lo beso con pasión... sin darnos cuenta a penas se abre una puerta, ¡oh dios! no puede ser... que vergüenza. Son las chicas, sus caras muestran lo desconocido, supongo que se habrían quedado alucinando al vernos a Pablo y a mi...

–Nosot... nosot... nosotras no quería...mos interrumpir, lo siento. -Dice Marta, Salcy y Ángela no saben que hacer o decir, y yo muero de vergüenza.
–Ehhhhh... perdonar esta estampa que acabáis de presenciar. -En un cerrar y ojos me vuelvo a poner la camiseta, Pablo y yo reímos y Pablo vuelve a ponerse la suya.
–Será mejor que nos vayamos, están bastante ocupados... -Interviene Ángela.
–No por dios, perdón se nos ha ido el santo al cielo y nos hemos dejado llevar... -Dice Pablo
–Va siendo hora de irnos ¿no? nosotras ya estamos arregladas.
–¿Qué? ¿cómo que va siendo hora si no...? me tengo que duchar, maquillarme, vestirme y... -Pablo interviene en la combersación, aún algo avergonzado...
–No os preocupéis queda una hora, y tú Aurora tranquila... hay tiempo aún, duchate tranquila que después me ducho yo amor. -Se acerca a mi me besa y sale de la habitación las chicas, las cuales supongo que habrán flipado. Saco del armario una mini falda blanca, una camiseta de manda caída color rosa clarito y mi americana negra, me dirijo al baño donde opto por una de mis duchas de agua caliente... esas que te hacen reflexionar. Me coloco la ropa que anteriormente elegí, me plancho el pelo y me maquillo... me coloco unas manoletinas para ir cómoda y salgo de la habitación, Pablo viene a la habitación y le ayudo a escoger su ropa.

–Pablo... hemos hecho el ridículo, tenemos que controlarnos ahora que están ellas...-Murmuro para que no me oigan mientras revolvemos medio armario para dar con la ropa que le gusta él.
–Será bastante complicado controlarme pero... está bien, la verdad es que sí, pobrecillas. -Ríe Pablo y me uno a su risa. Pablo opta por unos pantalones negros y una camisa blanca, está precioso, ya estabamos listas, montamos en el coche y para intentar calmar los nervios formulo...

–¿Nerviosas chicas?
–Un poco, pero aún sí estamos muy contentas. -Dice Salcy. Llegamos al auditorio de Málaga, donde será el concierto... bajamos del coche y caminamos con paso firme, la gente nos miraba de una forma completamente extraña pero en aquel momento me da igual todo lo que dirían, era feliz. Pablo agarra mi mano y me sonríe, vamos dirección a los camerinos de éste... Pablo abre la puerta del camerino con total tranquilidad, allí está mi cantante favorito, David Bustamante. Pablo se lanza a sus brazos y le saluda amablemente, preciosa estampa...

–¡Compañero! un honor tenerte por estas tierras... -Dice Pablo a David.
–¡Crack! el honor es mío, además veo que vienes muy bien acompañado. -Ríe
–No tengo queja alguna la verdad, David, ellas son Aurora mi novia, Salcy, Marta y Ángela nuestras recientes amigas... ríe.
–Hola. -Pasamos una por una al lado de David, le saludamos y le damos dos besos, es sumamente simpático, todas mantenemos un fuerte estado de impacto, ninguna podemos dejar de sonreír en ese momento.
–Oye estoy pensando que... ¿os apetece que después del concierto vayamos a cenar? si queréis. -Las chicas nos miramos más impactadas aún que anteriormente, Pablo como buen caballero que es nos pregunta antes de contestarle.
–¿Cómo lo veis chicas?
–Por mi encantada, y seguro que ellas también lo estarán ¿verdad? -Sonrío.
–¡Claro que si! nosotras más que encantadas. -Dice Marta.
–Pues no se hable más, a eso de las doce que es cuando acabe el concierto nos vemos ¿vale? espero que disfrutéis chicos, un placer que estéis aquí de verdad. -David coge su botella de agua y se dirige a la puerta para ir al escenario.
–Estoy flipando, Pablo. -Marta comenta y ríe tras decir eso.
–¿Por qué preciosa?
–David... cena, nosotros, casi nada. -Vuelve a reír y el resto se unen a su risa.
–No será ni la primera ni la última vez que quedemos con David, antes de que os vayáis os prometo que volveremos a quedar con él. -Dice Pablo sonriendo.
–¿De verdad? -Dice Salcy impactada
–Claro que sí, nos habéis ayudado mucho en estos días... y ahora vámonos que está a punto de comenzar el concierto. Pablo vuelve a cogerme de la mano y salimos del camerino, todas con grandes sonrisas dibujadas en nuestro rostro. Llegamos al patio de butacas, buscamos nuestra fila la cual está reservada, Me siento en medio Pablo y Marta a mi lado junto con Salcy y Ángela. Tras varios minutos sentados y palpando el ambiente que había, se apagan las luces de la sala... una pequeña luz ilumina el micrófono... David sale y dice unas palabras antes de dar comienzo al concierto, el resto de la gente se mantiene en silencio al oír su voz.

!Muy buenas, buenísimas noches Málaga! tengo que decir que es un verdadero placer
volver a esta tierra que cada vez que la piso me llena de cariño... 
gracias a toda la gente que está aquí por venir, espero que disfrutéis como yo lo haré, gracias.
La gente aplaude, e incluso se oye algún que otro piropo por ahí, reí... Pablo se acerca a mi oído...
–¿De que te ríes mi niña? -Acaricia mi mano.
–Porque todo esto me recuerda a cuando yo era fan de ti, venía a los conciertos y me volvía loca. -Río.
–Te quiero princesa, espero que no olvides nunca este día, que yo se que es especial para ti... -Me besa volviéndose a olvidar que no estamos solos, Marta, Ángela y Salcy están con la mirada puesta en el escenario. Comienza el concierto, Pablo me abraza con dulzura, nos dejamos llevar por la música... comienzo a cantar todas y cada una de las canciones, las chicas me acompañan... -Transcurre el concierto hasta llegar al final, nadie quería que acabase, todas estábamos encantadas, nos ponemos en pie y con una gran sonrisa nos dirigimos hacia la puerta atrás, volvemos a poner rumbo a los camerinos para ir en busca de David. Pablo nos pregunta con una gran sonrisa en su cara.

–¿Cómo lo habéis pasado chicas? aunque ahora falta la mejor parte...
–Ha sido genial Pablo, fantástico, maravilloso, muchísimas gracias en serio. -Dice Marta emocionada.
–Gracias a vosotras preciosas, siempre supe que me caeríais bien y así es. -Comenta Pablo, ellas sonríen y yo sonrío, estaba saliendo todo genial. Pablo vuelve al camerino y allí está David colocándose la chaqueta para salir, nos pregunta.

–¿Qué tal chicas, os ha gustado? 
–Nos ha encantado... David ¿te importaría echarte una foto con nosotras? si no es molestia. -Digo.
–Para nada, encantado. -Me coloco la primera, me saco la foto con él y después el resto. Todas estamos sonrientes por nuestra foto. Salimos de allí escoltados porque probablemente a la salida estarían las fans de David. Efectivamente... ponemos un primer pie fuera de la puerta del Auditorio y la gente se abalanza contra David, sonríe y pasa de largo.  Montamos en el coche, Pablo conduce, vamos a un restaurente donde estemos tranquilos. Llegamos y el mesero nos muestra la última mesa libre, allí mismo nos sentamos y pedimos algo para picar, la cena transcurre, Pablo y David se cuentan anécdotas de sus respectivas giras... Pablo se empeña en pagar la cuenta, salimos del resturante, a la salida hacía frío y llovía... 

–David, me gustaría enseñarte unos pequeños acordes para una de mis nuevas canciones que no me acaba de comvencer del todo, ¿te apetece que vayamos a la casa de mis padres a verlos? allí tengo el estudio.
–No para nada, vamos.
–Pablo nosotras nos vamos... no queremos molestar. -Digo.
–¿Iros? no, no me molestáis, venid con nosotros. -Acepto y las chicas aceptan, montamos y ponemos rumbo a la casa de los padres de Pablo. Llegamos y Pablo introduce la llave en la cerradura, entramos y allí están los padres de Pablo y Salva, esquivo su mirada y saludo a Elena y Salvador.

–No esperábamos vuestra visita... sentaros. -Nos dice Elena, Pablo da dos besos a su madre y un abrazo, saludan a David.
–He traído a David para que me ayude con unos arreglos... ¿no está Casilda ni la pequeñaja de la casa? -Pregunta Pablo.
–Se han ido al cumpleaños de una amiguita de Sofía, después vendrán.
–Vale, mamá os vamos a tener que dejar... tenemos que bajar al estudio. 
–Vale, si necesitáis algo me avisais ¿vale? -Elena siempre tan amable... bajamos las escaleras que llevan al estudio de Pablo, nunca había estado allí, está todo precioso... incluso ese maravilloso sofá que le dio a conocer, lo miro y sonrío.
–Sentaros ahí. -Señala el sofá Pablo, David se sienta a mi lado, Pablo desenfunda la guitarra y le muestra a David esos acordes, me encanta... no hay palabras.
–¿Cómo lo ves David?
–Pablo, yo no los cambiaría están perfectos, y con esa canción compagina perfectamente.
–Haré caso a tú opinión. -Nos quedamos en el estudio hablado, de repente me da por mirar a la puerta y veo a Salva asomado, Pablo ni se ha percatado, y menos mal... 
–¿Queréis tomar algo? -Pregunta Pablo.
–Vale. -Dice David.
Narrado por Pablo:

Salgo del estudio en busca de algo de bebida para ellos... allí me lo encuentro... me encuentro a Salva en las escaleras llorando, me acerco a él, habrán pasado mil cosas pero sigue siendo mi hermano...

–Salva, ¿estás bien? -Me siento a su lado.
–¿Qué haces aquí? pensé que odiarías mi presencia...
–Eres mi hermano, y todo lo que te pase me preocupa, ¿qué te pasa?
–Pablo yo... yo no puedo sostener más la situación, me puede... quiero arreglar esta situación ya.
Mantengo una larga charla con Salva sentados en las escaleras...

1 comentario:

  1. ¿Para cuando un capítulo nuevo? , es que me tiene enganchada tu historia :)

    ResponderEliminar