10.8.13

Cap. 73: Solamente tú

Narrado por Aurora:

Estoy en shock, no puedo asimilar lo que acaba de pasar no sólo me acabo de casar con Pablo si no que también mi padre ha asistido a la boda, ¿puedo pedir más?. Estamos en el coche de Salva dirección al restaurante donde celebraremos nuestro banquete de boda, Pablo esta con una sonrisa de oreja a oreja y yo no me quedo atrás.

–¿Estás contenta mi vida? -Me pregunta mientras me da un beso en la mano.
–Como no estarlo... gracias. -Digo mientras le doy un beso en la frente.
–¿Gracias por qué?
–Por ayudar a convencer a mi padre para que vendría, se que tú has tenido mucho que ver.
–No lo niego, yo he hablado con tu padre para que vendría pero con la ayuda de alguien. -Dice con intriga.
–¿Marta? -Digo sonriendo.
–Así es, sin su ayuda no habría sido capaz de convencerlo.
–Sois increíbles. -Le digo mientras le acerco poco a poco contra mi y le doy un beso.

Llegamos al restaurante, todo esta abarrotado de coches de nuestros invitados, se baja primero Pablo del coche y acto seguido abre mi puerta para ayudarme a bajar de él como todo un caballero. Los invitados comienzan a aplaudir al vernos de la mano, caminamos hacia la puerta de entrada, no puedo ocultar la felicidad que siento. Vamos al salón donde se celebrará el coctel antes de la comida, poco a poco los invitados comienzan a venir donde nosotros para darnos la enhorabuena.

–Pablo, Aurora enhorabuena. -Dice Salva que justo viene de la mano con Ángela.
–Mi niña, que seáis muy felices... -Dice Ángela mientras nos da dos besos a cada uno.
–Gracias chicos, esperamos asistir pronto a la vuestra. -Dice Pablo mientras guiña un ojo.
–Quién sabe, a lo mejor para eso no queda mucho ¿no crees? -Dice Salva dejándonos con la intriga.

Hay muchos invitados, alrededor de unos trescientos, allí se encuentra todo el equipo de Pablo, desde los músicos hasta los trabajadores de Emi, todos vienen a felicitarnos, siempre tan amables.

–Hoy comienza una nueva vida para vosotros, deseo de todo corazón que seáis felices. -Nos dice Manuel.
–Gracias capitán, estoy seguro de que así será. -Dice Pablo mientras abraza a Manuel, su productor musical.
–Gracias por venir. -Digo mientras le doy un abrazo yo también, es un hombre muy simpático.

Poco después aparecen nuestros padres, vienen los cuatro con una gran sonrisa.

–Felicidades hija, cuidaros mucho por favor... -Dice mi madre mientras desciende alguna que otra lágrima por sus mejillas.
–Mamá, lo haremos te lo prometo. -Digo mientras la abrazo.
–Que nadie rompa lo que hoy se ha unido. -Dice Elena mientras nos abraza a cada uno.
–Enhorabuena hijos. -Dice Salvador.
–Enhorabuena, que estéis así siempre. -Dice mi padre.
–Gracias a todos. -Decimos los dos.

Seguimos saludando hasta que se acerca la hora de entrar al jardín, ese jardín tan precioso que decidimos escoger para un día tan especial como hoy, lo cierto es que la decoración es inmejorable, está precioso rodeado de flores de mil clases. Poco a poco los invitados comienzan a sentarse en sus correspondientes mesas, como es de lógica nosotros nos sentamos con nuestra familia más cercana, compartimos mesa con Salva, Salvador, Ángela, Marta, Elena, mis padres, Casilda, Sofía y las abuelas de Pablo. Degustamos ese delicioso menú. Os juro que miro a mi alrededor y me siento más arropada que nunca, todo el mundo parece gustarle el sitio tanto como el menú. Mientras que la gente habla decido susurrarle al oído a Pablo.

–Tengo ganas de estar sólos ¿sabes? -Le miro de una forma pícara.
–Yo también, pero que no se te olvide que tenemos la luna de miel por delante para estar solos tú y yo, sin nadie que nos interrumpa... -Me dice mientras me da un beso en la frente.

Terminamos de degustar el delicioso menú, llega el momento que tenía muchas ganas de realizar, el momento en el que se corta la tarta nupcial junto al novio. El camarero nos trae la tarta, la deja sobre la mesa, la gente permanece en silencio mientras algunos inmortalizan el momento con sus cámaras, agarro el cuchillo junto a Pablo y me dispongo a partirla, despacio y sin prisas la cortamos, acto seguido es Pablo quién deposita en mis labios un beso, la gente comienza a silbar y a aplaudir. Nos volvemos a sentar y la gente comienza a comer la tarta, nosotros también. Transcurren los minutos y ya hemos acabado de comer, la tarta estaba excelente, llegaba el momento brindis, es el padre de Pablo quién lo pide.

–Por favor, si son tan amables... me gustaría brindar por el matrimonio entre Aurora y Pablo, porque sean felices y estén juntos siempre. En ese momento Pablo y yo nos miramos y asentimos con la cabeza, nos levantamos junto a los invitados y hacemos el típico 'chin, chín' con las copas, la gente vuelve a aplaudir. Hablamos con la gente, el tiempo parece pasar más rápido, tanto que ya es de noche, la luz que alumbra el jardín se apaga poco a poco, unos focos alumbran nuestra mesa, un hombre se sienta en un taburete y comienza a tocar unos acordes, unos acordes que conozco bastante bien. Un foco alumbra suavemente al hombre que cogía la guitarra, me quedo paralizada al ver que ese hombre no es otro que Pablo, comienza a interpretar 'Solamente tú' mientras me dedica dulces miradas.  Me hace un gesto para que vaya a su lado, voy y me quedo a su lado mientras me canta.

Regálame tu risa,
enséñame a soñar
con solo una caricia
me pierdo en este mar
Regálame tu estrella,
la que ilumina esta noche
llena de paz y de armonía,
y te entregaré mi vida

Haces que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
pintas de colores
mis mañanas solo tú
navego entre las olas de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú...

Enseña tus heridas y así la curarás
que sepa el mundo entero
que tu voz guarda un secreto
no menciones tu nombre que en el firmamento
se mueren de celos
tus ojos son destellos
tu garganta es un misterio

Haces que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
pintas de colores
mis mañanas solo tú
navego entre las olas de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú...

No menciones tu nombre que en el firmamento
se mueren de celos
tus ojos son destellos
tu garganta es un misterio

Haces que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
tpntas de colores
mis mañanas solo tú
navego entre la sola de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
hace que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú...

Me sigo quedando a su lado a pesar de que acabó de cantar la canción, comienzo a llorar como nunca, no puedo explicar con palabras lo que siento, es una sensación indescriptible, la gente no para de aplaudir mientras gritan mi nombre y el de Pablo repetídas veces. Pablo ve mi emoción y me acerca contra su cuerpo nada más posar la guitarra en el atril.

–No llores mi niña, te quiero más que a nadie en este mundo. -Me dice mientras agarra con sus manos mi cara, me da un beso.
–Gracias por cosas así, lo que siento no se compara con cualquier otra cosa, te amo. -Digo mientras me fundo en un fuerte abrazo con él.
–Espero que te haya gustado, esto es sólo una muestra de lo que te espera a mi lado. -Me dice mientras acaricia mis manos.

Después de la interpretación de Pablo llega la barra libre de bebidas acompañado de los músicos, los cuales cantarán hasta el final de la noche. A petición de nuestros invitados bailamos el vals y seguido una canción que me parecía buena ocasión para bailar con Pablo debido al sentimiento que expresa esta, 'Estar contigo'de Alex Ubago algunos invitados nos acompañan con sus correspondientes parejas, me acerco al oído de Pablo y le canto..

–Yo siento que tu compañía es el mejor regalo que me dio la vida, la fuerza que me empuja a seguir adelante... 

En ese momento alguna que otra lágrima cae por la cara de Pablo, no gestícula palabra alguna,  le seco las lágrimas. Salvador se acerca a mi y me pide bailar, mientras que Pablo baila con mi padre.

–Se os ve radiantes de felicidad... -Dice mientras hace que gire.
–Así es, creo que no podemos estar más felices, ojalá estemos así siempre.
–Seguro que sí, no hay duda de que vuestro amor es grandioso, os vais a cuidar mutuamente.

Acaba el baile y Marta se acerca a mi, con los ojos emocionados.

–Mi pequeña... ¿quién me diría a mi que te vería así? -Llora.
–No podías faltar, no quería que lo hicieras. -Comienzo a llorar y me abrazo como nunca a ella.
–No llores cielo, te fastidiarás el maquillaje. -Me dice mientras limpia mi cara.
–Te quiero. -La digo.
–Y yo a ti, aquí me tendrás siempre ¿vale?

Hablo con algunos de los invitados, todos están felices por nuestro enlace, Pablo me hace un gesto para que vaya a bailar con él. Suena 'Hasta mi final' una de nuestras canciones, una que le dediqué hace un tiempo, bailamos al son de la música, me susurra mientras acaricia mi espalda.

LLorándote mi amor te juro, cuidar por siempre nuestra unión, hoy te prometo amor eterno ser para siempre tú y yo en el bien y en el mal, hoy te demuestro cuando te quiero, amándote hasta mi final...

Con la emoción a flor de piel después de todo lo vivido, le contesto.

–Eres lo mejor que me ha pasada nunca, te amo como a nadie Pablo, jamás lo dudes por favor. -Me besa y puedo notar su sonrisa.  Seguimos bailando al son de la música, juntos y radiantes de felicidad, hasta que Pablo va a atender algunos invitados, yo bailo con algunos de ellos de mientras. El tiempo pasa, la noche esta a punto de llegar a su final, me duelen los pies de tanto bailar pero por una parte no niego que me da cierta pena que el día acabe, Pablo tenía razón no podía salir mejor.
Son las cinco de la madrugada, nos despedimos de todos incluyendo nuestros padres y cogemos el coche, Pablo me ayuda a meterme en el interior de este, me sonríe por el camino.
Miro por la ventanilla del coche y por lo que veo no estamos en el hotel donde nos hospedaremos hasta mañana, estamos en nuestra playa preferída, Pablo abre la puerta del copiloto y me da la mano para bajarme, bajamos a la arena y Pablo comienza a hacerme alguna que otra cosquilla, sabe como hacerme reír. Me descalzo y comienzo a correr por la arena mientras me río como una niña pequeña.

–¿A donde te crees que vas? -Me dice Pablo mientras se remanga las mangas de la camisa y echa a correr detrás de mi, corro más aún hasta que logra agarrarme con su gran velocidad.
–Te amo. -Susuro.
–Y yo a ti princesa, pero... -Dice mientras vuelve a hacerme cosquillas, intento escaparme nuevamente pero no puedo, sigue con sus cosquillas hasta que caemos a la arena, Pablo está encima de mi, acaricia mi cara y deposita algún que otro beso sobre mi pecho, hasta subir a mis labios, le paro y me mira con cara de extraño.
–Lo siento pero... -Me levanto de golpe y hecho a correr dirección al hotel que parece que esta cerca, corro y Pablo viene detrás.

Subimos las escaleras del hotel rápidamente, Pablo me alcanza y me agarra por la cintura, me gira y me besa. Parece que la noche sólo acaba de empezar para nosotros.

–Eres una gamberra. -Dice mientras vuelve a posar sus labios junto a los míos.

Saca la tarjeta de su americana y la introduce en el lector, acto seguido me coge en brazos, entramos y con el pie cierra la puerta...

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