11.8.13

Cap. 74: Destino Jamaica

Narrado por Aurora:

Me coge en brazos, entramos dentro de la habitación, cierra la puerta con ayuda de su pie... me deja en el suelo mientras me abraza por atrás y besa mi cuello subiendo hasta mis labios, me gira para quedar frente a sus ojos, ojos que muestran un brillo único y especial. Tiro de las mangas de la su americana y se la quito mientras le muerdo suavemente el lóbulo de su oreja, a lo cuál el sonríe de forma pícara. Juego con el nudo de su corbata mientras le atraigo contra mi cuerpo, lo deshago y la dejo caer al suelo. Me da la vuelta y desabrocha los botones de mi vestido, acto seguido desliza la cremallera hasta bajarla abajo, tira del vestido y mientras que lo baja muestra una cara de impacto al ver mi corpiño blanco. Baja mi vestido hasta que cae al suelo finalmente, desabrocho su corbata mientras que le beso con cierta pasión, le hago prisionero de mis labios una vez más. Me deshago de su preciosa camisa blanca y continúo con el botón de su pantalón el cuál no tarda demasiado en caer. Acaricia mi cuerpo con suavidad, mi piel se eriza al sentir su fiel contacto contra mi, se deshace poco a poco de mi lencería sin prisas. Poco a poco quedamos completamente desnudos, cuerpo con cuerpo. Agarra mis manos mientras enreda sus dedos en mi pelo sin dejar de acariciarme, acaricio su espalda de arriba a bajo perdiéndome en un completo mundo de sensaciones, me eleva al mismísimo e infinito cielo. Es una noche especial pero no cualquiera, nuestra primera vez como matrimonio. Me trata siempre con delicadeza y amor, alguna que otra lágrima desciende por mi cara debido a la felicidad que siento en este momento.

–Te amo princesa. -Me dice con la respiración entrecortada.

Nuestras respiraciones comienzan a agitarse a medida que aumentamos el ritmo, cuando estoy en sus brazos olvido todos los problemas. La pasión vuelve a ser testigo de lo que ambos vivimos entre esas cuatro paredes. Apoyo mi cabeza en su pecho mientras acaricio su torso y él juega con mi pelo.

–¿Te acuerdas cuando nos vimos por primera vez en esas calles tan oscuras de Málaga? -Digo mientras me acuerdo del momento.
–Por supuesto, como olvidarlo... ¿me quisiste desde ese momento o te diste cuenta después? porque yo a ti sí. -Sonríe.
–Sí pero realmente yo empecé  a sentir cosas  muy fuerte hacia ti cuando empezamos a quedar día sí y día también, me acuerdo perfectamente cuando iba al instituto y me pasaba toda la mañana pensando en que pasara el día para verte.
–Esos primeros mensajes, de día y de noche... pensar que ahora somos marido y mujer... 
–Lo cierto es que hemos pasado grandes cosas, momentos demasiado difíciles diría yo... por suerte eso queda en el pasado. -Digo.
–Así es, todo lo que hemos pasado pasado está, te prometo que viviremos muchas cosas bonitas, voy a hacerte feliz hasta que me muera.
–Yo a ti también, nunca dejaré que nos vayamos a dormir enfadados. -Río ante mi última frase.
–Yo tampoco. -Ríe.

Nos quedamos dormidos poco después de hablar, me despierto mientras que el sol ilumina toda la habitación, abro mis perezosos ojos poco a poco mientras me coloco en la cama ya que mi niño sigue dormido como un tronco. Decido hacer una travesura, cojo un rotulador permanente y por su espalda escribo una frase.

'Que doy lo que sea por vivir esto eternamente contigo, son buenos días cuando tú amaneces a mi lado, te amo'

Tapo el rotulador y río de forma traviesa, tanto que se acaba despertando mi príncipe.

–¿De qué se ríe usted? -Dice mientras me atrae contra su cuerpo.
–¿Yo? de nada, sólo estaba recordando algunas cosas de anoche. -Digo de forma pícara.
–Ya... anda ven aquí. -Me tumba encima suyo mientras me da un leve beso en los labios.
–Será mejor que me levante para que vayamos a casa a preparar la maleta. -Digo con una gran sonrisa.
–Vale, me ducho rápidamente y nos vamos ¿vale? -La beso y voy al baño.

Me coloco su camisa y voy recogiendo la habitación del hotel ya que está toda nuestra ropa desperdigada por ahí así hago tiempo hasta que él salga para entrar yo.

Narrado por Pablo:

Tras una noche mágica junto con mi niña toca despertase, me despierto con la risa de Aurora. Mientras ella recoge algunas cosas yo me ducharé para ayudarla con el equipaje. Me lavo la cara frente al espejo y en un descuido puedo ver una frase escrita en mi espalda. dice así:

'Que doy lo que sea por vivir esto eternamente contigo, son buenos días cuando tú amaneces a mi lado, te amo'

–Buenos días mi amor. -Dice mientras se gira y me besa.
–Buenísimos diría yo mi vida... ese detallito tuyo mañanero me ha encantado que lo sepas. -Digo mientras la giro para que quede frente a mis ojos.
–Me alegro de que te gustara príncipe. -Dice con una de sus bellas sonrisas.

Bajamos a desayunar a la cafetería del restauramente, desayunamos ligero y acto seguido cogemos el coche para ir a nuestra a casa a preparar la maleta. Llegamos y ayudo a Aurora a preparar todo lo necesario para nuestra ansiada luna de miel.

–No te imaginas las ganas que tengo de llegar a Jamaica, tú, yo, la playa.... no sé, simplemente nosotros sólos, disfrutando de nosotros mismos. -Me dice mientras abre la maleta.
–Donde lo único que se escuche sean nuestras respiraciones, nuestros besos y el sonido del mar... -Digo mientras comienzo a sacar algunas prendas de ropa del armario.
–Cuando estemos allí se acabarán las preocupaciones para nosotros, sin interrupciones posibles... -Dice mientras se acerca a mi y me da un beso a la vez que rodea con sus brazos mi nuca.
–Me muero de ganas. -Digo.

Continuamos preparando el equipaje, iremos a casa de mis padres a comer junto a los padres de Aurora que a pesar de estar divorciados han comenzado a llevarse bien. Cogemos las maletas, y nos vamos, cerramos la puerta, metemos las maletas en el coche y vamos. Abro la puerta de casa con mis llaves...

–¡Hola familia! ya estamos aquí. -Digo gritando.
–Hola tito. -Me dice la pequeña Sofía que parece estar muy contenta.
–Hola princesita, ¿dónde está mamá y los abuelos? -Digo mientras me agacho a su altura y la doy un dulce beso.
–En la cocina, están con los papás de Aurora.

Dejamos las maletas en la puerta y de la mano de Sofía vamos a la cocina, no sólo están mis padres y los suyos si no que además están Salva y Ángela. Saludamos.

–Buenos días. -Decimos mientras vamos saludándolos uno por uno.
–Los recién casados... -Dice mi hermano sonrientemente.
–Que bueno veros así a todos, en familia. -Sonrío.
–Sentaros, estamos hablando con Mercedes y Antonio. -Dice mi madre.
–¿Qué tal habéis amanecido? -Dice Mercedes.
–Genial. -Decimos mientras nos miramos el uno al otro de manera cómplice.

Charlamos un buen rato hasta la hora de comer, ayudamos a mi madre a preparar la comida, comemos y charlamos, después salgo al jardín a jugar con Sofía. Horas después son ellos mismos quién nos acompañan al aeropuerto de Barcelona, es un viaje largo pero se han empeñado en despedirnos. Cogen sus respectivos coches.
Tardamos unas cuantas horas, el viaje es agotador, estamos todos bastante cansados. Son las diez de la noche, aún quedan dos horas para coger el vuelo. Están un buen rato junto a nosotros hasta que se van, nos quedamos sólos. Leo Twitter a pesar de mi desconexión y mi niña lee un libro.
Las horas pasan tan rápido que ya son las doce de la noche, hacen llamada a los pasajeros destino Jamaica.
Dejamos las maletas y subimos al avión el cuál va repleto de gente, la azafata da las correspondientes instrucciones de vuelo además de avisarnos de que el viaje será bastante largo.
El avión despega, Aurora se pone nerviosa ya que aún le sigue dando cierto pánico los aviones.

–Tranquila. -La agarro con fuerza y ella asiente.

El vuelo transcurre con tranquilidad, el aburrimiento comienza a aparecer y a medida que pasa el tiempo nos entra más sueño, echamos alguna que otra cabezada...


No hay comentarios:

Publicar un comentario